Con el objetivo de acelerar el combate contra el gusano barrenador del ganado, México y Estados Unidos inauguraron una planta de producción de moscas estériles en el municipio de Metapa, Chiapas, considerada una de las principales herramientas para frenar la propagación de esta plaga que afecta al sector pecuario.
Durante la ceremonia, la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, aseguró que la nueva instalación permitirá avanzar con mayor rapidez en la erradicación del gusano barrenador.
“Vamos a volver a vencer al gusano barrenador antes de lo que hemos pensado gracias al trabajo que vamos a llevar a cabo en esta planta”, expresó.
La instalación fue construida en apenas doce meses mediante una inversión conjunta de 61 millones de dólares entre ambos gobiernos y tendrá capacidad para producir hasta 100 millones de moscas estériles cada semana, una técnica utilizada para interrumpir el ciclo reproductivo del insecto responsable de la plaga.
Rollins recordó que hace cuatro décadas esta misma estrategia permitió eliminar el gusano barrenador en la región y destacó que el proyecto representa un ejemplo de cooperación entre México y Estados Unidos.
Durante el evento, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, anunció una inversión adicional de 83.8 millones de dólares para fortalecer las acciones de control sanitario.
Los recursos, explicó, permitirán incrementar la producción de moscas estériles en territorio mexicano y reforzar las medidas de prevención en ambos países.
El diplomático afirmó que el objetivo es proteger la producción ganadera, garantizar el comercio bilateral y fortalecer la seguridad alimentaria de México y Estados Unidos.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó la planta como una instalación estratégica para enfrentar una plaga que representa un riesgo para el sector pecuario nacional.
La mandataria agradeció el respaldo del gobierno estadounidense y reconoció la colaboración de la secretaria Brooke Rollins durante el desarrollo del proyecto.
Asimismo, señaló que la planta incorporará próximamente nuevos desarrollos científicos provenientes de Estados Unidos para mejorar su capacidad operativa y aumentar la efectividad del programa sanitario.
Sheinbaum también destacó que la mayor parte de la inversión para la construcción provino de Estados Unidos y afirmó que este proyecto demuestra que la cooperación entre ambos países puede traducirse en beneficios para los productores y para la seguridad alimentaria de la región.
Finalmente, la presidenta agradeció tanto a las autoridades estadounidenses como al presidente Donald Trump por el apoyo brindado para concretar la instalación de la planta en Chiapas.



