CIUDAD DE MÉXICO.– A casi una década de la última captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, tres videos inéditos permiten observar momentos poco conocidos de las horas posteriores a su detención en Los Mochis, Sinaloa.
Las imágenes, difundidas por El Universal a partir de materiales revelados por el periodista Héctor de Mauleón, muestran al entonces líder del Cártel de Sinaloa esposado y bajo vigilancia de elementos de seguridad después del operativo que puso fin a su segunda fuga de un penal de máxima seguridad.
La captura ocurrió el 8 de enero de 2016, cuando Guzmán Loera fue localizado junto con Orso Iván Gastélum, “El Cholo Iván”, después de escapar de un operativo de la Secretaría de Marina.
Uno de los videos muestra a Guzmán dentro de un vehículo, con las manos esposadas y vestido con una camiseta gris de tirantes, mientras elementos de seguridad realizan una revisión.
En medio de murmullos y respiraciones se escucha al detenido responder a los agentes y agradecer la atención recibida con un breve:
“Ah, bien, gracias…”
La grabación corresponde a los primeros momentos de la custodia, cuando Guzmán permanecía dentro de la unidad bajo vigilancia mientras se realizaban las acciones necesarias para continuar con su traslado.
“A mí no me conviene que la gente pelee con el gobierno”
El segundo video muestra una escena distinta.
Guzmán aparece sentado en una silla de madera, esposado y vestido con pants con franjas, mientras permanece junto a un elemento armado de las Fuerzas Armadas.
Durante la conversación, los agentes le hacen preguntas relacionadas con su situación y con la posible reacción de integrantes de su organización tras conocer su captura.
En el intercambio, Guzmán habla sobre Los Zetas y sostiene que la formación de ese grupo era distinta a la de su organización.
También relata, desde su propia versión, que comenzó en actividades relacionadas con el cultivo de marihuana antes de involucrarse posteriormente en el tráfico de drogas.
Pero uno de los momentos que más llaman la atención ocurre cuando un agente le pregunta cómo podrían reaccionar sus hombres después de su detención.
Guzmán responde que no le convenía que sus integrantes se enfrentaran con las autoridades y asegura que había ordenado que no pelearan contra policías ni contra el gobierno.
“A mí no me conviene que la gente pelee con el gobierno”.
Posteriormente, agrega que, si algún día él fracasaba, no quería que sus seguidores iniciaran una confrontación.
“No va a haber guerra”.
Las declaraciones forman parte de una conversación registrada poco después de su captura y corresponden a la versión expresada por Guzmán durante ese momento de custodia.
El video donde aparece frente al espejo
La tercera grabación muestra a Guzmán dentro de una habitación, frente a un lavamanos y un espejo.
El exlíder criminal se lava la cara, la cabeza y los brazos después del operativo, mientras continúa bajo custodia de las autoridades.
Las imágenes corresponden a su estancia temporal en la habitación 51 del Hotel & Suites Doux, en Los Mochis, lugar donde permaneció resguardado antes de que llegaran los refuerzos necesarios para concretar su traslado.
El sitio se convirtió así en uno de los escenarios de las horas posteriores a una captura que terminaría teniendo repercusiones internacionales.
Así terminó la segunda fuga de El Chapo
La recaptura de Guzmán ocurrió después de que lograra escapar del operativo y utilizara el sistema de drenaje para intentar evadir a las autoridades.
Junto con “El Cholo Iván”, salió de una alcantarilla en ropa interior y ambos utilizaron vehículos robados para intentar alejarse de la zona.
La huida terminó cuando elementos de la entonces División de Seguridad Regional de la Policía Federal localizaron a los dos hombres, luego de recibir información relacionada con el segundo vehículo que habían utilizado.
La detención del 8 de enero de 2016 representó la tercera captura de Guzmán Loera.
También puso fin a su segunda fuga de un penal de máxima seguridad.
En 2001, había escapado del penal de Puente Grande, Jalisco.
Años después, en 2015, protagonizó otra fuga, esta vez del Centro Federal de Readaptación Social del Altiplano, en el Estado de México, mediante un túnel construido hasta la zona de regaderas de su celda.
De Los Mochis a una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos
Después de su recaptura, Guzmán Loera fue trasladado a Ciudad de México y posteriormente extraditado a Estados Unidos.
Actualmente se encuentra recluido en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado, donde cumple una condena de cadena perpetua más 30 años de prisión.
Los tres videos difundidos ahora permiten volver a mirar los momentos posteriores a aquella captura desde una perspectiva distinta: Guzmán ya estaba esposado y bajo vigilancia, mientras las autoridades preparaban su traslado después de una persecución que había comenzado con una nueva fuga.



