Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, fue condenado este lunes 20 de julio a cadena perpetua por el juez federal Brian M. Cogan, durante una audiencia celebrada en la Corte Federal del Distrito Este de Nueva York, en Estados Unidos.
Con la resolución judicial concluye uno de los procesos penales más relevantes contra un líder del narcotráfico mexicano en territorio estadounidense y marca el cierre de un caso que comenzó tras su detención en julio de 2024.
Además de la pena de prisión de por vida, la Corte ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares, una cantidad superior a la impuesta anteriormente a Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien también fue juzgado por el mismo tribunal.
“Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad”
Durante la audiencia, el periodista Ángel Hernández informó que Zambada García dirigió un breve mensaje al juez.
“No estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para aceptar mi responsabilidad”.
Con esa declaración, el narcotraficante aceptó formalmente la sentencia y renunció a continuar una batalla legal para revertir el fallo, una postura poco común entre líderes del crimen organizado procesados en Estados Unidos.
Su decisión también significó renunciar a los recursos de apelación y evitar un juicio que habría requerido meses de testimonios, peritajes y millonarios gastos para el sistema de justicia estadounidense.
Pidió cumplir su condena en una prisión con atención médica
Tras conocerse la sentencia, “El Mayo” solicitó al juez que recomiende su traslado a un centro penitenciario con servicios médicos especializados debido a los problemas de salud que enfrenta a sus 76 años.
La petición ya había sido presentada el pasado 6 de julio por su abogado, Frank A. Pérez, quien pidió que el Buró Federal de Prisiones considere enviarlo a alguno de los siguientes centros médicos federales:
- FMC Butner, en Carolina del Norte.
- FMC Rochester, en Minnesota.
- MCFP Springfield, en Missouri.
La defensa sostuvo que no busca privilegios ni una prisión de menor seguridad, sino acceso a tratamiento médico adecuado durante el tiempo que permanezca privado de la libertad.
Buscó diferenciarse de “El Chapo”
En el memorándum entregado a la Corte, la defensa también intentó establecer diferencias entre la conducta procesal de Zambada García y la de su antiguo socio, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Los abogados señalaron que, desde su captura, “El Mayo” colaboró con el proceso judicial, aceptó su responsabilidad y evitó un juicio largo, mientras que Guzmán enfrentó un proceso de once semanas, presentó diversas apelaciones y cuestionó reiteradamente las condiciones de su encarcelamiento.
El documento también sostiene que Zambada era conocido por privilegiar la mediación antes que la confrontación violenta y afirma que esa característica fue aprovechada para atraerlo a la reunión donde finalmente fue privado de la libertad.
La versión sobre su captura
Según la versión presentada por el propio Zambada García, el 25 de julio de 2024 acudió a una reunión en una finca de Culiacán, Sinaloa, donde supuestamente participarían Joaquín Guzmán López, el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, y el gobernador Rubén Rocha Moya, con el propósito de resolver diferencias políticas.
De acuerdo con ese relato, al llegar fue golpeado, inmovilizado, obligado a subir a un vehículo y posteriormente trasladado en un avión privado hacia Santa Teresa, Nuevo México, donde fue detenido por autoridades estadounidenses.
Evitar la prisión ADX Florence
Uno de los principales objetivos de la defensa fue evitar que el capo sea enviado a la prisión federal ADX Florence, en Colorado, considerada una de las cárceles de mayor seguridad del mundo y donde actualmente cumplen condena Joaquín “El Chapo” Guzmán y el exsecretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna.
La decisión final sobre el centro penitenciario en el que permanecerá corresponde al Buró Federal de Prisiones.
Con la sentencia dictada este lunes, Ismael “El Mayo” Zambada cierra uno de los capítulos más largos del narcotráfico mexicano. Tras décadas como uno de los líderes más influyentes del Cártel de Sinaloa, el hombre que durante años evitó ser capturado pasará el resto de su vida bajo custodia de las autoridades estadounidenses.



