Cuando una ambulancia de Cruz Roja llega a un accidente, una emergencia médica, un incendio o un desastre natural, pocas personas se preguntan cómo se mantiene en operación una Institución que responde las 24 horas del día, los 365 días del año.
En Sonora, la respuesta está en una combinación de voluntariado, administración de recursos públicos y una estructura operativa que se ha convertido en una de las más extensas del país.
Actualmente, Cruz Roja Mexicana en Sonora cuenta con 34 delegaciones y 19 bases, lo que le permite brindar cobertura al 98% del territorio estatal. Su infraestructura incluye: 132 ambulancias, 15 vehículos de apoyo y dos clínicas móviles con consultorios, además de dos centros permanentes de atención a migrantes en Altar y Nogales, donde desde 2003 se ha brindado asistencia a más de 216 mil personas migrantes.
La magnitud de su operación también se refleja en sus cifras de atención.
Durante 2025 la institución realizó 315 mil 210 atenciones prehospitalarias, mientras que en 2026, de enero a la fecha, ya supera las 159 mil atenciones entre emergencias y consultas médicas. En promedio, Cruz Roja presta alrededor de 800 servicios diarios en todo el estado.
Detrás de esta capacidad operativa existe un equipo integrado por mil 600 voluntarios activos, entre socorristas, personal de apoyo y miembros de los Consejos Directivos. De ellos, 978 son socorristas, mientras que 440 reciben remuneración. La Institución también proporciona gratuitamente seguro de vida, uniformes, credenciales y capacitación permanente mediante una plataforma nacional de formación para su personal.
En materia de crecimiento, recientemente abrió una nueva base en Bavispe, ampliando la cobertura hacia una región que históricamente carecía de atención inmediata. Además, durante la Colecta 2026 fueron entregadas 10 ambulancias Ford Transit de última generación para fortalecer la capacidad de respuesta en diversas delegaciones del Estado.
Este crecimiento y la continuidad de la operación son resultado también del trabajo voluntario y del compromiso de quienes participan en la conducción institucional de Cruz Roja Mexicana en Sonora. El Delegado Estatal, David Camou León, junto con los integrantes del Consejo Estatal, Félix Tonella Platt, Enrique Tapia Serrano, Luis Felipe Seldner Elías y Adrián Camou Loera, así como las y los Presidentes de los Consejos Locales de las distintas delegaciones del Estado, trabajan de manera voluntaria en el fortalecimiento de la Institución, impulsando una visión enfocada en mantener su capacidad operativa, ampliar su presencia y generar las condiciones necesarias para que Cruz Roja continúe creciendo y respondiendo a las necesidades de los sonorenses.
El recurso que aportan los contribuyentes
Una parte importante del financiamiento de Cruz Roja Sonora proviene de la Contribución para el Fortalecimiento y Sostenimiento de Cruz Roja Mexicana en Sonora, prevista en la Ley de Hacienda del Estado.
Este recurso se genera mediante las aportaciones que realizan los ciudadanos al efectuar trámites relacionados con placas y licencias de conducir.
Durante 2025, este mecanismo generó 119 millones 324 mil 115 pesos con 25 centavos, recursos que, de acuerdo con la Institución, se destinan al sostenimiento de la operación diaria, mantenimiento de infraestructura, adquisición de equipamiento y fortalecimiento de la capacidad de respuesta en todo el estado.
Transparencia y rendición de cuentas
En un contexto donde el manejo de recursos públicos suele ser objeto de escrutinio, Cruz Roja Sonora destaca que ha sido auditada por el Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización (ISAF) durante los últimos ocho años.
Según la información proporcionada por la Institución, los resultados han sido sin observaciones, salvo una de carácter administrativo en el ejercicio más reciente, la cual fue reportada como solventada.
Una institución que trasciende las ambulancias
Aunque para la mayoría de los ciudadanos Cruz Roja se identifica con las ambulancias que atienden accidentes, su labor va mucho más allá: atención prehospitalaria, traslados, consultas médicas, respuesta ante desastres, apoyo a migrantes, capacitación y presencia permanente en prácticamente todo Sonora.
Las cifras muestran que se trata de una organización que moviliza cientos de miles de servicios al año y que administra un presupuesto financiado, en buena medida, por las aportaciones de los propios sonorenses. El reto permanente será mantener esa capacidad operativa, conservar la confianza ciudadana y garantizar que cada peso aportado continúe traduciéndose en atención oportuna cuando más se necesita.



