Ciudad de México.– El caso de José Guadalupe Ramos Solano ha encendido la indignación. A cinco días de su muerte bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos, su familia sigue sin recibir una sola llamada oficial.
Lejos de ofrecer claridad, la agencia estadounidense difundió información en la que señala al mexicano como indocumentado con antecedentes penales, algo que sus familiares rechazan tajantemente.
El abogado de la familia, Jesús Eduardo Arias, denunció que el trato ha sido inusual e inaceptable.
“No nos han dicho nada. No ha habido ningún acercamiento. Es la primera familia en mi carrera que no recibe una sola llamada”, afirmó.
Mientras tanto, la familia ha tenido que iniciar su propia investigación para conocer qué ocurrió realmente en las últimas horas de vida del connacional, quien incluso logró hablar con su esposa minutos antes de fallecer.
Ramos Solano se encontraba detenido en el centro de procesamiento de Adelanto, California. Tras presentar complicaciones de salud, fue trasladado al hospital Victor Valley Global Medical Center, donde se confirmó su muerte el pasado 25 de marzo.
Este caso se suma a una cifra preocupante: ya son 14 mexicanos que han perdido la vida bajo custodia del ICE en el contexto de políticas migratorias más estrictas en Estados Unidos.
Durante una conferencia realizada en el consulado de México en Los Ángeles, la esposa del fallecido, Antonia Tovar, no pudo contener el dolor.
“Mi esposo no merecía morir así. Era un hombre trabajador, responsable… dejó un vacío enorme”, expresó entre lágrimas.
Sus hijos también alzaron la voz.
“Quiero justicia para mi padre”, dijo Gloria.
“Mi apá era un buen hombre, no era criminal”, agregó José.
El caso ya es seguido por autoridades mexicanas, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum instruyera atención al tema. Sin embargo, la familia insiste: lo único que buscan es saber la verdad.


