Hermosillo, Sonora.– Lo que durante años fue incertidumbre hoy tiene una respuesta que duele.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora confirmó este martes que los restos localizados en Hermosillo pertenecen a Marco Antonio Sauceda Rocha, hijo de Ceci Flores, líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora.
El hallazgo ocurrió el pasado 24 de marzo de 2026, en un rancho ubicado a unos metros al norte del ejido Salvador Alvarado, sobre la Carretera 26. En ese lugar, autoridades ejecutaron un cateo autorizado por un juez, tras una línea de investigación que apuntaba hacia un presunto implicado, actualmente fallecido.
Durante la diligencia participaron peritos, agentes ministeriales, especialistas forenses y la propia Ceci Flores, quien acompañó las labores en campo junto a integrantes de su colectivo, en un proceso que buscó mantener total transparencia.
En el sitio fueron localizados fragmentos óseos en avanzado estado de degradación, así como un teléfono celular y prendas de vestir. También se aseguraron 11 casquillos de distintos calibres, lo que refuerza la hipótesis de un hecho violento.
El proceso de identificación no fue sencillo.
Especialistas del Laboratorio de Genética Forense aplicaron técnicas complejas para recuperar ADN, debido a las condiciones de los restos. Se realizaron múltiples pruebas, incluyendo descalcificación, amplificación genética con distintos reactivos y análisis repetidos hasta obtener un perfil concluyente.
El resultado fue contundente: coincidencia genética que confirma la identidad de Marco Antonio, quien llevaba siete años desaparecido.
La investigación no termina aquí.
La Agencia Ministerial de Investigación Criminal mantiene identificadas a ocho personas como posibles responsables, quienes podrían enfrentar procesos penales en los próximos días conforme avance la integración de la carpeta.
Para Ceci Flores, la noticia representa el cierre de una búsqueda, pero no de su lucha.


