La huelga en la Universidad de Sonora arrancó en medio de posturas encontradas entre autoridades universitarias y el Sindicato de Trabajadores y Empleados (STEUS), luego de que la rectora Dena María Camarena Gómez afirmara que el paro no cuenta con sustento legal.
Durante un mensaje público difundido este día, la titular de la institución hizo un llamado directo al sindicato para aceptar la propuesta económica vigente, señalando que no existe, por ahora, una nueva oferta sobre la mesa.
Explicó que la propuesta presentada representa una inversión superior a los 50 millones de pesos, lo que, aseguró, implica un esfuerzo considerable tanto de la universidad como del Gobierno del Estado, en un contexto donde también se busca mantener la viabilidad financiera de la institución.
Sobre la legalidad del movimiento, la rectora indicó que un tribunal laboral determinó archivar el emplazamiento a huelga, lo que, desde su perspectiva, deja sin base jurídica la suspensión de actividades.
“El cierre de instalaciones es una acción no justificada que afecta directamente el proceso académico de las y los estudiantes”, expresó.
A pesar de este escenario, señaló que la Universidad de Sonora mantiene la disposición al diálogo con el sindicato, incluso después de la resolución del tribunal.
En paralelo, reconoció la preocupación que esta situación ha generado entre estudiantes y familias, al tratarse de una interrupción que impacta directamente en la continuidad de clases.
“Su trayectoria académica es nuestra prioridad. Sabemos que esta situación genera incertidumbre y estamos trabajando para retomar nuestras actividades lo antes posible”, sostuvo.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad universitaria a mantenerse informada a través de los canales oficiales mientras continúan las negociaciones.


