La tarde de este jueves, la Universidad de Sonora quedó completamente paralizada tras el estallido de la huelga por parte del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora.
En punto de las cinco de la tarde, las banderas rojinegras comenzaron a aparecer en los accesos principales del campus, marcando el inicio oficial de la suspensión de labores. En cuestión de minutos, las instalaciones quedaron en silencio.
Minutos antes, el movimiento en pasillos y edificios era intenso. Cientos de estudiantes y trabajadores administrativos salieron de aulas y oficinas, permitiendo que el sindicato tomara control de los espacios sin incidentes.
El desalojo se realizó de forma ordenada. Al llegar la hora marcada, brigadistas sindicales y personal de seguridad cerraron puertas y sellaron los accesos, dejando completamente vacío el campus universitario.
Votación contundente respalda la huelga
La decisión de ir a huelga se tomó tras una asamblea en la que participaron mil 639 trabajadores. De ellos, mil 028 votaron a favor del paro, mientras que 595 se pronunciaron en contra y 16 votos fueron anulados.
Con este resultado, el secretario general del sindicato, Alejandro Manzanares Morales, confirmó que la base trabajadora mantiene firme su postura y no levantará el movimiento hasta obtener respuestas concretas a sus demandas.
Conflicto legal escala la tensión
El conflicto también se trasladó al terreno legal. El sindicato acusa al tribunal laboral de actuar de manera contradictoria al archivar un emplazamiento que previamente había sido admitido.
Ante esta situación, el STEUS promovió un amparo y anunció que prepara una denuncia contra el juez involucrado. Entre sus principales exigencias se encuentran la homologación salarial y mejoras en prestaciones relacionadas con el Isssteson.
Por ahora, miles de estudiantes permanecen en la incertidumbre mientras el conflicto sigue escalando y no hay una fecha clara para el regreso a clases.


