Teherán, Irán.– Las tensiones vuelven a subir en Medio Oriente luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que su gobierno planea intervenir en Irán para recuperar uranio enriquecido. La respuesta desde Teherán no tardó en llegar y fue directa: no existe ningún acuerdo para ceder ese material.
Durante una llamada telefónica, Trump explicó que su estrategia contempla ingresar al territorio iraní para retirar lo que describió como “polvo nuclear” disperso tras los bombardeos registrados el año pasado. Según sus palabras, el objetivo es trasladar ese material a Estados Unidos.
Sin embargo, el gobierno iraní rechazó completamente esa versión. Esmaeil Baqaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, afirmó que el uranio enriquecido del país “no será transferido a ningún lugar”.
El funcionario fue más allá al señalar que este tema nunca ha estado sobre la mesa en las conversaciones actuales. Según explicó, los diálogos se centran en frenar la escalada del conflicto, no en negociar recursos estratégicos.
El contexto genera incertidumbre internacional. Antes de los ataques, la Agencia Internacional de Energía Atómicaestimaba que Irán contaba con aproximadamente 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Desde entonces, la falta de inspecciones ha dejado un vacío de información.
Esto se debe a que Irán mantiene restringido el acceso a los observadores internacionales en las zonas afectadas por los bombardeos, lo que impide confirmar el estado actual de sus reservas.
Trump ha insistido en que la intervención busca evitar que Irán desarrolle un arma nuclear. Por su parte, Teherán sostiene que su programa tiene fines energéticos y civiles.
A pesar del cruce de versiones, el mandatario estadounidense se mostró optimista respecto a un posible acuerdo. Incluso mencionó la posibilidad de viajar a Pakistán en los próximos días si se logra avanzar en las negociaciones.
Mientras tanto, el bloqueo naval sobre las costas iraníes continúa, y no será levantado hasta que exista un acuerdo firmado. En paralelo, se han mencionado posibles avances como la reapertura del estrecho de Ormuz y la reducción de actividades nucleares, aunque nada ha sido confirmado oficialmente.
La situación sigue en desarrollo y mantiene la atención internacional, especialmente por el impacto que podría tener en la estabilidad global y los mercados energéticos.


