Estados Unidos pone el foco en la justicia mexicana. La administración del presidente Donald Trump solicitó al gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum asegurar que el sistema judicial no sea utilizado contra inversionistas, en medio de preocupaciones por la reforma judicial aprobada en 2024.
El mensaje fue expuesto por Michael Kozak, quien afirmó que Washington ha insistido en varias ocasiones sobre la necesidad de contar con jueces “calificados e independientes”.
Durante una audiencia en el Capitolio, el funcionario fue directo: advirtió que el sistema judicial mexicano debe mantenerse libre de influencias externas, ya sea del crimen organizado o de intereses internacionales.
“Si México quiere atraer inversiones, debe generar confianza en su sistema judicial”, expresó Kozak, al tiempo que subrayó que una de las principales preocupaciones es evitar que los tribunales sean utilizados de forma indebida contra empresas extranjeras.
El tema fue llevado a discusión por el congresista Greg Stanton, quien cuestionó si la administración estadounidense había planteado formalmente estas inquietudes al gobierno mexicano.
Stanton advirtió que los cambios constitucionales en México podrían abrir la puerta a presiones externas sobre jueces, lo que —según dijo— representaría un riesgo directo para la inversión estadounidense.
Las declaraciones coinciden con una carta enviada por cerca de 300 multinacionales agrupadas en el Consejo Nacional de Comercio Exterior de Estados Unidos (NFTC), en la que alertaron que la reforma judicial podría debilitar la autonomía del Poder Judicial en México.
Aunque el tema ya había sido mencionado en informes oficiales del Departamento de Estado y de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, esta es la primera vez que un funcionario de la administración Trump lo expone públicamente.
El señalamiento llega en un momento clave para la relación bilateral, donde la certeza jurídica se ha convertido en uno de los factores más observados por inversionistas internacionales.


