Manuel y Alejandra formaron una familia. Padres de dos hijos, fueron detectados con enfermedad celíaca; posteriormente, sus dos hijos también. Tratar de construir una vida común en medio de dietas que se fundamentan en el gluten se convirtió en un reto para los cuatro. Ante la adversidad, este joven matrimonio decidió emprender acciones en amor a sus hijos. Fundaron Familia sin gluten, una asociación civil que busca acciones que permitan a quienes padecen esta enfermedad autoinmune, sistémica y crónica —que les impide consumir gluten porque desencadena una respuesta del sistema inmunológico que daña el intestino delgado— alimentarse sin riesgo de sufrir complicaciones digestivas y extradigestivas.
“Alejandra y yo hemos hecho todo esto para que mis hijos puedan vivir con normalidad”, comenta Manuel, entusiasmado con la gran labor que han realizado en el país.
Convencidos de que sus hijos no merecen vivir en un ambiente en el que no se considera a quienes padecen celiaquía, Manuel, mejor conocido como Many para sus amigos, y Alejandra han dedicado los últimos años de su vida a concientizar a los mexicanos sobre las verdaderas necesidades de quienes la padecen.
Nunca pensaron que tal iniciativa alcanzaría los logros en favor de los afectados como hoy lo está haciendo. Al iniciar su travesía como activistas sociales han enfrentado obstáculos como la ignorancia generalizada sobre el tema; la falta de capacitación de las industrias alimenticia y gastronómica, que no se toman con seriedad la necesidad de generar alimentos 100% libres de gluten; las pocas opciones disponibles para quienes sufren esta enfermedad, poco estudiada en el país; y, sobre todo, la falta de políticas públicas en materia de salud que garanticen diagnósticos y tratamientos adecuados a esta situación.
Piense usted por un momento: ¿cuántos alimentos de su día a día contienen gluten? Panes, pastas, galletas, cereales, cerveza y cientos de productos procesados lo contienen. Vivir sin ellos complica la dieta de quienes buscan alternativas y no las encuentran con facilidad. En esa odisea por encontrar una dieta responsable para los celíacos, Manuel y Alejandra luchan de todas las formas posibles para concientizar a todos los sectores de la ciudadanía y tratar con responsabilidad esta enfermedad tan dañina.
De hecho, Manuel y su familia lograron obtener certificados por parte de instituciones deportivas y de entretenimiento para poder ingresar a eventos con sus propios alimentos. “Imagínate ir con tus hijos a un partido de béisbol y no contar con opciones para que coman, y que te impidan ingresar tus alimentos (…) logramos por nuestra cuenta acreditaciones para que se nos permita llevar nuestra comida”, comenta Many al relatar los inicios de su fundación.
Su trabajo comprometido y audaz los llevó a insistir con actores políticos, económicos y sociales la posibilidad de impulsar el tema: capacitar a restaurantes, certificar productos alimenticios, ayudar al sector salud a detectar y diagnosticar la enfermedad, entre un sinfín de acciones que realmente están transformando a las comunidades en las que trabajan.
La insistencia y determinación de este equipo los llevaron a conseguir un objetivo que creyeron imposible: colaborar en la creación de una Ley de Enfermedad Celíaca y de otras intolerancias alimenticias. El Congreso local de su estado natal retomó sus propuestas y Sonora vivió un acontecimiento histórico en el país: se convirtió en la primera entidad federativa en construir políticas públicas incluyentes en materia de salud.
“Somos pioneros en el país, un ejemplo a nivel nacional”, explica al celebrar el logro de las reformas aprobadas en el congreso local.
Sin Familia sin Gluten no lo hubieran logrado. La causa de la familia López ayudó a que un congreso politizado y polarizado decidiera unir fuerzas de distintos partidos para apoyar su iniciativa. El martes 14 de abril de 2026, los diputados Amairany Peña Escalante, del Partido Encuentro Solidario (PES), afín a la Cuarta Transformación, y el férreo opositor Emeterio Ochoa, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentaron un dictamen para reformar la Ley de Salud de Sonora para clasificar la enfermedad celíaca como un asunto de interés público que establece la implementación de acciones para la prevención, diagnóstico, tratamiento, concientización y atención de esta enfermedad, a través de medidas como campañas permanentes de educación y sensibilización; protocolos en establecimientos públicos y privados para la alimentación sin gluten; la creación de un sistema voluntario de certificación Sin Gluten Seguro-Sonora para los alimentos que cumplan los lineamientos, y un registro estatal de quienes padecen esta condición.
Estas reformas a la Ley Estatal de Salud fueron consideradas un triunfo histórico para el estado; Sonora se convierte en referente nacional en la visibilidad de esta enfermedad. A pesar del logro, Familia sin Gluten sabe que es solo el comienzo de una historia compleja que busca que sus dos niños crezcan en un ambiente seguro. El siguiente paso es llevar estas legislaciones al Congreso de la Unión para reformar las leyes federales, todo con el objetivo de hacer justicia a aquellos que, como Manuel y Alejandra, se encuentran en la compleja situación de sobrevivir en un país que no está preparado para convivir con esta enfermedad.
Además de estos logros en materia de políticas públicas, Familia sin Gluten ha creado una comunidad en expansión de personas que padecen la enfermedad celíaca, ya que se calcula, según datos del ISSSTE, que alrededor del 2.6% de la población tiene este padecimiento. Objetivamente pueden ser más, ya que el diagnóstico de esta enfermedad es complejo y hay poco conocimiento de ella incluso entre los médicos; se estima que pueden tardar de 6 a 10 años en detectarla. Esa comunidad se expande:
“Con el tiempo me he sentido responsable de todos los niños, hijos de amigos, que pertenecemos a diversas asociaciones relacionadas con la celiaquía (…) los veo como a mis hijos y emprendemos acciones también por ellos”, explica Many.
Sin perder tiempo y aprovechando las nuevas reformas a la Ley de Salud del estado, Familia sin Gluten, en conjunto con la Secretaría de Salud, organizó una capacitación virtual sobre la atención integral a personas con enfermedad celíaca, donde se abordarán el diagnóstico, manejo y calidad de vida. Esta capacitación cumple con los requerimientos de la recién reformada ley para concientizar a los distintos sectores sobre esta enfermedad. Participará personal médico de todas las instituciones de salud públicas y privadas del municipio de Hermosillo. Un gran avance hacia las metas de Familia sin Gluten.
“Ya estamos listos para continuar con nuestras campañas de sensibilización del tema (…) mayo es el mes de la enfermedad celíaca y estamos preparados para emprender actividades sustanciosas que nos permitan diagnosticar y atender mejor a las personas con este padecimiento”, sentencia Manuel, convencido de la labor que realiza con su familia.


