Sonora registró una reducción de 63 por ciento en el promedio diario de homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y junio de 2026, de acuerdo con cifras presentadas este martes por el Gobierno de México.
El indicador pasó de 4.1 homicidios diarios al inicio del periodo analizado a 1.5 casos por día durante junio de 2026. Según la información oficial, ese mes representó el nivel más bajo para la entidad desde el comienzo de la actual administración federal.
Los datos fueron expuestos durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum por Marcela Figueroa Franco, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En el balance nacional, el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó 48 por ciento entre septiembre de 2024 y junio de 2026. La cifra pasó de 86.9 asesinatos diarios a 45.4, lo que equivale a aproximadamente 41 homicidios menos cada día.
En el caso de Sonora, la reducción de 63 por ciento coloca al estado por encima del promedio nacional en términos porcentuales. Sin embargo, el dato debe analizarse con cautela, ya que un promedio diario muestra la tendencia general, pero no necesariamente refleja la situación particular de cada municipio.
La violencia en Sonora presenta diferencias importantes entre regiones. Municipios como Cajeme, Hermosillo, Caborca, San Luis Río Colorado, Nogales y Guaymas han enfrentado en distintos momentos dinámicas delictivas asociadas con disputas criminales, tráfico de drogas, armas y personas, así como delitos del fuero común.
Por esa razón, una disminución estatal puede coexistir con episodios de violencia focalizada. También es posible que algunos municipios mejoren más rápido que otros o registren repuntes temporales.
El homicidio doloso es uno de los principales indicadores utilizados para medir la violencia letal porque suele presentar una cifra negra menor que otros delitos. Aun así, su comportamiento no resume por completo la percepción de inseguridad ni otros problemas como desapariciones, extorsiones, robos, violencia familiar o lesiones.
La presentación oficial destacó que junio fue el mes con el promedio diario más bajo del periodo. Esa comparación es relevante porque permite observar una trayectoria descendente, pero deberá confirmarse durante los siguientes meses para determinar si la reducción es sostenida.
La continuidad de la tendencia dependerá de varios factores: coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales; investigación de los delitos; capacidad de las fiscalías; prevención social; recuperación de espacios públicos y control de corredores utilizados por grupos criminales.
En Sonora, la ubicación fronteriza y la extensión territorial plantean retos particulares. El estado comparte una amplia frontera con Arizona y cuenta con rutas carreteras, zonas desérticas, puertos y cruces internacionales que son estratégicos para la economía, pero también pueden ser utilizados por organizaciones delictivas.
El puerto de Guaymas, la frontera de Nogales y las carreteras que conectan el norte con el sur del estado tienen un valor logístico considerable. La seguridad en esos puntos influye no solamente en la vida cotidiana, sino también en la inversión, el turismo y la actividad comercial.
Para los ciudadanos, la reducción de homicidios puede ser una señal positiva, aunque la percepción de seguridad suele cambiar más lentamente que las estadísticas. Las familias forman su opinión a partir de hechos cercanos, noticias locales, experiencias personales y la presencia visible de autoridades.
La confianza pública también depende de que los casos sean investigados y resueltos. Una disminución en el número de homicidios no elimina la necesidad de fortalecer la procuración de justicia y reducir la impunidad.
Otro aspecto importante es la transparencia metodológica. Para valorar adecuadamente el 63 por ciento de reducción es necesario conocer las cifras absolutas mensuales, la población de referencia y el comportamiento por municipio. Estos datos permiten distinguir entre una mejora estructural y una variación temporal.
El Gobierno federal ha presentado la disminución de homicidios como resultado de su estrategia de seguridad y de una mayor coordinación institucional. En el caso de Sonora, las autoridades estatales también han destacado operativos conjuntos y detenciones relevantes.
No obstante, especialistas suelen advertir que las tendencias de violencia pueden responder a múltiples causas, incluidas modificaciones en las alianzas criminales, cambios territoriales, operativos específicos y variaciones en la actividad económica ilegal.
La cifra difundida este martes ofrece un punto de partida para evaluar el comportamiento de la violencia letal en Sonora. El reto será mantener la reducción, evitar repuntes y lograr que la mejora estadística se traduzca en mayor seguridad para las comunidades.
Más allá del porcentaje, el resultado deberá medirse en la vida cotidiana de Hermosillo, Cajeme, Guaymas, Nogales, Navojoa y el resto del estado. Una política de seguridad efectiva no solamente reduce homicidios: también previene delitos, mejora la confianza y garantiza acceso a la justicia.



