Los fondos de estabilización del gobierno federal, conocidos comúnmente como el “guardadito” de las finanzas públicas, continúan sin recuperar el nivel que tenían al finalizar la administración de Enrique Peña Nieto.
Al cierre del primer semestre de 2026, el saldo conjunto del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) y del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF) ascendió a 149 mil 985 millones de pesos.
Aunque la cifra representa una reserva importante para hacer frente a posibles caídas en los ingresos públicos, todavía se encuentra muy por debajo del monto disponible en 2018.
La reserva sigue siendo menor que hace ocho años
Durante el último año del gobierno de Enrique Peña Nieto, los fondos de estabilización acumulaban 340 mil 565 millones de pesos, cifra actualizada a precios de 2026.
Comparado con ese nivel, el saldo actual representa una reducción real de 56%, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Del total disponible al cierre de junio de este año, el FEIP concentró 136 mil 604 millones de pesos, mientras que el FEIEF registró 13 mil 291 millones.
También disminuyeron las aportaciones
Además del menor saldo acumulado, durante el primer semestre de 2026 también bajaron las transferencias destinadas a fortalecer estos fondos.
Entre enero y junio, las aportaciones sumaron 6 mil 606.7 millones de pesos, mientras que en el mismo periodo de 2025 ascendían a 8 mil 265.3 millones, lo que representa una disminución real de poco más del 20%.
En el caso del FEIP, las aportaciones pasaron de 6 mil 402.7 millones a 5 mil 117.9 millones de pesos.
Por su parte, el FEIEF redujo sus recursos de 1 mil 862.6 millones a 1 mil 488.8 millones durante el mismo periodo.
¿Para qué sirven estos fondos?
El FEIP fue creado en 2001 con el propósito de proteger las finanzas públicas frente a caídas inesperadas en los ingresos del gobierno, originalmente asociadas a las variaciones en el precio internacional del petróleo.
Tras una reforma realizada en 2014, el fondo amplió su función para servir como un respaldo presupuestario cuando los ingresos federales sean inferiores a los previstos en la Ley de Ingresos.
En tanto, el FEIEF tiene como objetivo compensar a estados y municipios cuando la recaudación federal resulta menor a la esperada, ayudando a mantener el flujo de recursos hacia las entidades federativas.
Especialistas consideran que ambos instrumentos funcionan como un colchón financiero para enfrentar escenarios económicos adversos sin afectar de manera inmediata el gasto público.



