SONORA.– El tiempo se agota para Grupo México. La empresa mantiene pendiente una aportación de 500 millones de pesos relacionada con el acuerdo para atender la remediación del Río Sonora y las afectaciones provocadas por el derrame de 2014.
De acuerdo con información publicada por Contralínea, el plazo señalado para que la compañía cubra esta última parcialidad vence el 21 de agosto de 2026. El dinero estaría destinado, entre otras acciones, a la adquisición de plantas de tratamiento y potabilización de agua para las comunidades afectadas.
El asunto vuelve a colocar bajo presión a Grupo México, propiedad de Germán Larrea, mientras habitantes de la cuenca del Río Sonora continúan reclamando que las acciones de reparación y atención ambiental se concreten.
¿De dónde salen los 500 millones?
El pago forma parte de un acuerdo por mil 500 millones de pesos relacionado con acciones para atender las consecuencias ambientales y sociales del derrame ocurrido en agosto de 2014.
En febrero de 2026, Grupo México realizó un primer depósito de 500 millones de pesos. Posteriormente quedó pendiente otra parte de los recursos comprometidos.
Contralínea reporta ahora que la última parcialidad pendiente asciende a 500 millones de pesos y que el plazo para cubrirla vence el 21 de agosto.
El recurso no es un pago menor para una región que lleva más de una década esperando acciones de saneamiento, infraestructura hidráulica y atención a las consecuencias del derrame.
El dinero sería utilizado para plantas de agua
Uno de los puntos que más interés genera entre los habitantes de la zona es el destino que tendría el dinero.
De acuerdo con la información difundida por Contralínea, los 500 millones pendientes serían utilizados para adquirir plantas de tratamiento y potabilización de agua destinadas a beneficiar a la población afectada.
El acceso al agua segura ha sido uno de los principales reclamos de las comunidades ubicadas en la cuenca.
El Gobierno de México ha informado previamente que dentro de los trabajos de atención al Río Sonora se contempla el saneamiento del agua y la rehabilitación de infraestructura para garantizar el suministro a las comunidades.
En 2024, el gobierno federal reportó que seis plantas potabilizadoras fijas habían sido rehabilitadas en la región.
El derrame ocurrió en 2014
El caso se remonta al 6 de agosto de 2014, cuando se derramaron alrededor de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado desde la presa Tinajas 1, operada por Buenavista del Cobre, empresa de Grupo México.
El derrame alcanzó los ríos Bacanuchi y Sonora y afectó a comunidades de ocho municipios.
Años después, el propio Gobierno de México ha señalado que el caso requiere acciones de remediación y reparación.
En 2023, la entonces Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó sobre una nueva denuncia penal contra Grupo México por considerar insuficientes las medidas de remediación y compensación.
La denuncia penal quedó en medio del nuevo acuerdo
Uno de los puntos más delicados del caso es el frente legal.
Según la información publicada por Contralínea, la denuncia penal presentada por Semarnat durante el sexenio anterior quedó detenida después del acuerdo alcanzado con la empresa. El caso, de acuerdo con ese reporte, permanece pendiente de una eventual reactivación.
Esto significa que el cumplimiento de los compromisos económicos no sólo tiene una dimensión ambiental, sino también consecuencias en el terreno jurídico.
El tema adquiere mayor relevancia porque, en octubre de 2023, el Gobierno de México informó públicamente que había una denuncia penal relacionada con el derrame y que se buscaba mantener abierto el expediente.
Grupo México sostiene una versión diferente
El caso no está exento de controversia.
Grupo México ha sostenido públicamente que las acciones de remediación realizadas después del derrame cumplieron con las obligaciones establecidas por las autoridades y ha cuestionado señalamientos sobre daños ambientales pendientes.
En documentos presentados ante inversionistas, la compañía señaló que considera que las actividades de remediación y compensación fueron realizadas conforme a los requerimientos de las autoridades competentes.
Por ello, la discusión sobre cuánto se ha remediado realmente y qué falta por hacer continúa siendo uno de los puntos centrales del conflicto.
Comunidades siguen reclamando una reparación completa
Los Comités de Cuenca Río Sonora han mantenido durante años la exigencia de una reparación integral y de mayor participación de las comunidades en las decisiones relacionadas con el saneamiento.
En un documento difundido en 2026, organizaciones de habitantes de la zona cuestionaron que los acuerdos se hayan negociado sin una participación efectiva de las comunidades y señalaron que todavía existen pendientes relacionados con agua, salud y remediación ambiental.
El reclamo de fondo sigue siendo el mismo: que las acciones anunciadas se traduzcan en obras y servicios que lleguen directamente a las comunidades.
El 21 de agosto puede marcar el siguiente capítulo
Con el plazo señalado para el 21 de agosto, la atención está puesta ahora en si Grupo México cubrirá los 500 millones de pesos pendientes y qué acciones se realizarán posteriormente con esos recursos.
El dinero tendría como uno de sus destinos principales la infraestructura necesaria para el tratamiento y potabilización del agua en la zona afectada.
Pero el problema va más allá de una transferencia bancaria.
A 12 años del derrame, el cumplimiento de los compromisos, la situación ambiental, la atención a las comunidades y el futuro de las acciones legales siguen formando parte de una disputa que todavía no termina.
La pregunta que queda sobre la mesa es directa: ¿Grupo México pagará los 500 millones antes del 21 de agosto y cuándo comenzarán a verse las obras prometidas en las comunidades del Río Sonora?



