A 12 años del derrame tóxico ocurrido el 6 de agosto de 2014, las comunidades afectadas del Río Sonora podrían entrar en una nueva etapa de atención y remediación, de acuerdo con lo señalado por la senadora con licencia Lorenia Valles.
La legisladora sostuvo que el plan de acción contempla cuatro frentes: garantizar el acceso a agua potable, avanzar en la remediación del río, mantener un monitoreo ambiental y construir un hospital público para atender las necesidades de salud de la población de la región.
“Remediación del Río Sonora es justicia social y ambiental”, afirmó Valles Sampedro al referirse a las acciones que, dijo, buscan atender una problemática que permanece presente 12 años después del derrame.
Valles recuerda el origen del conflicto
Lorenia Valles recordó que cuando ocurrió el derrame tóxico se desempeñaba como legisladora de oposición en la Cámara de Diputados y formaba parte de la Comisión Especial del Congreso de la Unión creada para dar seguimiento a las medidas de reparación del daño.
La legisladora con licencia cuestionó la actuación de las autoridades federales de aquel momento y señaló que durante el gobierno de Enrique Peña Nieto se creó un fideicomiso por 2 mil millones de pesos para atender las consecuencias del derrame.
De acuerdo con Valles, la administración de esos recursos estuvo marcada por la opacidad y no produjo los resultados esperados por las comunidades afectadas.
También señaló que el proyecto de un hospital quedó inconcluso, con una estructura en obra negra que posteriormente fue abandonada.
“Las y los sonorenses de la región afectada no recibieron ni un gesto de humanidad de quienes en ese entonces estaban al frente de la Federación y del Gobierno estatal”, expresó.
Agua, río y atención médica
Valles sostuvo que la diferencia con la actual administración federal radica, desde su perspectiva, en colocar los derechos de las comunidades en el centro de las decisiones.
La legisladora señaló que desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador comenzaron los diálogos con los habitantes de la zona afectada y afirmó que a finales de 2025 se alcanzaron acuerdos formales con las comunidades.
Según su declaración, estos acuerdos tuvieron seguimiento durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y con el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo.
Entre las acciones mencionadas se encuentran el inicio de la obra de un nuevo hospital en el municipio de Ures y los trabajos relacionados con la regeneración del Río Sonora.
Para Valles, ambos proyectos representan un avance frente a los reclamos que las comunidades han mantenido durante años por la contaminación, el acceso al agua y las consecuencias que el derrame dejó en la región.
Una deuda que sigue pendiente
El derrame del 6 de agosto de 2014 marcó a los municipios asentados en la cuenca del Río Sonora y abrió una larga disputa por la reparación de los daños ambientales y la atención a las comunidades.
A doce años de aquel episodio, el reclamo de los habitantes de la región continúa relacionado con la calidad y disponibilidad del agua, la recuperación ambiental y la atención de posibles afectaciones a la salud.
Valles afirmó que las acciones anunciadas buscan atender precisamente esos pendientes y aseguró que la remediación del río debe entenderse como un asunto de justicia para las comunidades.
“El comienzo de la obra del nuevo hospital en el municipio de Ures y la regeneración del río son un avance importante”, concluyó.
El reto ahora será que los compromisos anunciados se traduzcan en obras terminadas, agua segura, vigilancia ambiental permanente y atención médica para las comunidades que durante años han exigido respuestas.



