Las lluvias extraordinarias que se han registrado en Sonora están dejando una escena contrastante: mientras el agua permite recuperar las reservas de las presas, también está poniendo a prueba carreteras, vialidades e infraestructura en distintos puntos del estado.
Ante este escenario, el gobernador Alfonso Durazo Montaño informó que se mantiene una atención permanente en las zonas donde se han presentado deslaves, derrumbes, hundimientos, socavones y corrientes de agua.
Los trabajos buscan evitar que las afectaciones terminen dejando incomunicadas a comunidades y municipios.
¿Qué carreteras de Sonora están siendo atendidas?
De acuerdo con el reporte estatal, las labores se concentran en diferentes regiones de Sonora y son realizadas con apoyo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Junta de Caminos.
Entre los puntos donde ya se han realizado trabajos se encuentran:
Nogales-Santa Cruz y acceso a Baviácora: se atendieron hundimientos registrados en estos tramos.
Río Sonora: se retiró material acumulado en el tramo conocido como La Pera-La Valdeza.
Tesopaco-San Nicolás: se llevaron a cabo trabajos para remover desprendimientos, deslaves y derrumbes.
Moctezuma-Bacerac: se retiraron alrededor de 23 metros cúbicos de material.
Moctezuma-Sahuaripa: los trabajos permitieron retirar otros 320 metros cúbicos.
Altar-El Sáric: se trabajó en el retiro de más de 400 metros cúbicos de derrumbes para permitir una circulación más segura.
La dimensión de los trabajos muestra el impacto que las precipitaciones están teniendo sobre algunos caminos, particularmente en zonas serranas.
Derrumbes, grietas y deformaciones en el pavimento
Entre las principales afectaciones detectadas por las autoridades se encuentran asentamientos diferenciales, deformaciones del pavimento y grietas longitudinales y transversales.
Estos daños pueden agravarse cuando continúan las precipitaciones, debido a la acumulación de agua y al reblandecimiento de los terrenos.
Por ello, las autoridades mantienen vigilancia sobre los tramos donde ya se detectaron afectaciones y realizan trabajos conforme se presentan las emergencias.
Nogales recibió una lluvia fuera de lo común
Uno de los episodios que más llamó la atención ocurrió en Nogales, donde se registraron 72 milímetros de lluvia en apenas 40 minutos.
Según lo señalado por el gobernador, una precipitación de esa intensidad no se había presentado en la ciudad desde 1976.
La cantidad de agua en un periodo tan corto provocó afectaciones en vialidades y otros puntos de infraestructura, por lo que se desplegaron trabajos para atender los daños y mantener bajo vigilancia las zonas consideradas de riesgo.
El episodio también puso de manifiesto la presión que pueden ejercer las lluvias de alta intensidad sobre la infraestructura urbana, incluso cuando ocurren durante periodos relativamente cortos.
Las lluvias también están ayudando a recuperar las presas
El panorama no es completamente negativo.
Aunque las precipitaciones han generado problemas en carreteras y zonas urbanas, también han representado una importante recuperación para las reservas de agua de Sonora.
Durazo señaló que actualmente las presas del estado cuentan con alrededor de mil millones de metros cúbicos más de agua que el año pasado.
El contraste es significativo para una entidad que durante años ha enfrentado periodos de sequía y bajos niveles de almacenamiento.
De esta manera, las mismas lluvias que están generando complicaciones en caminos e infraestructura también están modificando favorablemente las condiciones de almacenamiento de agua.
La evaluación de daños será después de la temporada de lluvias
El gobernador adelantó que una vez que termine la temporada de lluvias se realizará una evaluación integral de las afectaciones.
El objetivo será identificar con mayor precisión los daños acumulados y determinar qué obras de rehabilitación serán necesarias en carreteras, caminos e infraestructura.
Sin embargo, la revisión final no significa que las autoridades esperarán hasta entonces para intervenir.
La instrucción, según lo informado, es mantener la atención inmediata en los puntos donde se presenten emergencias para evitar mayores problemas y procurar que la circulación pueda restablecerse lo antes posible.
El reto: mantener comunicadas a las comunidades
Para Sonora, las afectaciones en carreteras tienen una importancia que va más allá del estado físico del pavimento.
En las regiones serranas, los caminos son indispensables para el traslado de personas, alimentos, servicios médicos y mercancías.
Un derrumbe o un socavón puede complicar la comunicación entre comunidades y municipios, por lo que la rapidez con la que se retira el material y se rehabilita la vía puede marcar la diferencia.
Por ahora, el Gobierno estatal mantiene vigilancia y trabajos en los puntos donde las lluvias han provocado daños.
Mientras tanto, el agua sigue llegando a las presas y mejorando las reservas del estado.
Sonora enfrenta así dos caras de una misma temporada de lluvias: más agua para sus embalses, pero también una mayor presión sobre sus carreteras e infraestructura.



