La tensión entre Pakistán y Afganistán volvió a escalar este miércoles luego de enfrentamientos armados en distintos puntos de la frontera que comparten ambos países. El intercambio de ataques ocurre tras una ofensiva de fuerzas talibanes afganas y bombardeos previos del ejército paquistaní.
Autoridades en Kabul señalaron que respondieron a incursiones aéreas de Pakistán en territorio afgano, mientras que desde Islamabad acusaron a grupos armados refugiados en Afganistán de operar contra su seguridad. Ambos gobiernos reportan bajas, aunque hasta ahora no hay cifras confirmadas de manera independiente.
Los combates se registraron principalmente en zonas montañosas del este afgano, una región históricamente inestable donde la línea divisoria —conocida como Línea Durand— ha sido motivo de disputas desde hace décadas.
La relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el regreso del Talibán al poder en 2021. En los últimos meses ya se habían registrado choques aislados, pero la magnitud de esta confrontación eleva el riesgo de una escalada mayor en una región clave para la estabilidad del sur de Asia.


