YA SABEMOS QUE en la política mexicana las casualidades no existen, pero sí los plazos de vencimiento y las retiradas estratégicas elegantemente disfrazadas de prudencia. El reciente anuncio de Sheinbaum para postergar para junio 4 del 2028 la elección de cuatro magistraturas del TEPJF, 463 magistraturas de circuito, 385 juzgados de distrito, además de 424 magistraturas y más de 2,800 jueces locales en 25 entidades federativas refleja tres diferentes puntos de inflexión que le hicieron recular.
La nueva propuesta conlleva la creación de una Comisión Coordinadora Única para someter a los aspirantes a exámenes estrictos de conocimientos –someterlos a su vez un programa regulatorio de capacitación– y evaluar su “buena fama pública”, a partir de ello habrá un recorte de candidaturas para que vayan los mejores en boletas simplificadas y replicar esto en los estados.
La narrativa oficial, por supuesto, jamás deletreará la palabra “fracaso” o “error” respecto al accidentado laboratorio que significó el proceso de 2025 donde la tómbola legislativa y la dispersión de perfiles improvisados rayaron en el absurdo operativo. En el Olimpo de la 4T las ocurrencias no se corrigen por arrepentimiento, sino que se camuflan además de que siempre otros tienen la culpa.
El largo colmillo de Beltrones, quien siempre apoya el constitucionalismo, abrió la puerta para que se prorrogara la elección pues logísticamente en 2027, de empalmarse las dos, hubiera tronado al INE y el ejercicio de votación ciudadana. Le dio a Sheinbaum la oportunidad de establecer el repliegue como un acto de apertura y escucha a la oposición.
Para entender este cambio en la elección, fuera de las fechas, se requiere comprender que el experimento pasado de juzgadores, aparte de contar con poca afluencia de votos, enclavó en la imagen de las certificadoras internacionales un aspecto negativo sobre el riesgo país.
Aunque Ebrard maneja una Inversión Extranjera Directa récord de 41 mil mdd en 2025, conocido es que ese número surgió de la reinversión de las empresas ya establecidas. La Cámara de Comercio Internacional reveló que la incertidumbre legal le costó a México 17,400 millones de dólares en dicho año y para este pudieran sumarse otros 30 mmd más. https://n9.cl/ll1orz
Los empresarios para invertir en México y para proteger sus capitales, están recurriendo al arbitraje internacional puenteando el sistema mexicano lo cual enrarece el clima técnico en sectores como energía y minería justo en la antesala de la revisión del T-MEC.
El segundo punto de inflexión, el más delicado y subterráneo, apunta directo a las alertas de seguridad fronteriza y el financiamiento de campañas. En Washington, las agencias de inteligencia y el Departamento de Justicia encendieron los focos rojos: un poder judicial electo de forma abierta y sin filtros severos en 2027 abría la rendija perfecta para que el crimen organizado impusiera, mediante fajos de billetes o plomo, a sus propios jueces y magistrados en circuitos estratégicos para el narcotráfico.
Sheinbaum leyó la gravedad del mensaje bilateral. Sabe que entregar los juzgados federales a la libre postulación, sin un blindaje de hierro, dinamitaría los acuerdos de extradición y la cooperación en seguridad con EU justo en el momento de mayor presión interna. De ahí la urgencia de centralizar el control mediante una Comisión Única que revise con lupa la “buena fama pública” y los antecedentes de los aspirantes; es decir, prefirieron congelar el proceso hasta 2028 antes que arriesgarse a que el vecino del norte termine certificando qué jueces juegan para el Estado y cuáles para los cárteles.
Y en tercer termino tenemos el modelo Bolivia, primer país con elección de juzgadores en 2011 (estrategia copiada por AMLO, tal cual) que a los años resultó ser un fracaso. El Índice de Estado de Derecho del World Justice Project que evalúa específicamente el desempeño de los tribunales lo tiene rankeado en materia de Justicia Civil en el lugar 140 de 142 países y de Penal en el 137, es el tercero peor evaluado del planeta.
Hay que recordar que cuando hubo cambios en la presidencia, entró Luis Arce por Evo Morales, el poder judicial vendió su lealtad al nuevo amo y le endilgó a Evo dos reveses: no le permitió otra reelección y le dio para adelante a la denuncia por trata de blancas que tiene al expresidente en la mira de la Interpol. Este pleito entre los líderes de izquierda llevó a que el pasado noviembre en las elecciones presidenciales ganara Rodrigo Paz, de derecha que se diseminó en ocho de los nueve estados que conforman el país.
Pero Paz no tiene al congreso de su lado y está cambiando a modo a los juzgadores de primer nivel buscando en un plebiscito –en junio del 2027–, cambiar la Constitución y acabar con el esquema de elección de juzgadores. Es lo que llevó a Evo a congregar indígenas y tomar las carreteras del país. En eso andan al día de hoy. Por eso Sheinbaum no dice nada sobre la situación en Bolivia, ni Petro, ni Lula. Están asustados.
Bolivia demostró que las urnas judiciales son una ruleta rusa, Sheinbaum activó el instinto de supervivencia, la presión de los mercados y de Trump dinamitaron la ocurrencia original de AMLO estableciendo una ingeniería preventiva reformando la reforma para no perder el control de su propia criatura que, en una de esas, puede devorar a todos los cobijados en la 4T.
EN FIN, por hoy es todo, mañana le seguimos si Dios quiere.
Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 35 años de experiencia en medios escritos y de internet, cuenta licenciatura en Administración de Empresas, Maestría en Competitividad Organizacional y Doctorando en Administración Pública. Es director de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V. y de “CEO”, Consultoría Especializada en Organizaciones…
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