La Suprema Corte de Justicia de la Nación salió de la Ciudad de México y sesionó en la plaza pública de Tenejapa, Chiapas, frente a pobladores de esta comunidad indígena de los Altos. No es algo común: el máximo tribunal deliberando fuera de su sede habitual y a la vista de la gente.
La sesión se realizó en la explanada municipal, con parte del Pleno presente y otros ministros conectados a distancia. El ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, explicó que la intención es acercar la justicia constitucional a las comunidades y que la Corte no se perciba como una institución lejana.
Lo que más llamó la atención fue la vestimenta. Las y los ministros portaron trajes tradicionales tsotsiles de Tenejapa, incluido el poncho de lana conocido como Pok’u’ul, además de bastones de mando entregados por autoridades comunitarias. La imagen fue potente: toga cambiada por lana y protocolo sustituido por plaza pública.
El ejercicio forma parte de un ajuste en el reglamento interno que permite realizar sesiones fuera de la sede habitual. La idea es llevar el trabajo del máximo tribunal a territorio y no dejarlo únicamente en oficinas de la capital.
Más allá de la foto —que seguro dará vuelta en redes— el movimiento tiene carga simbólica. La Corte decidió salir a la calle, literalmente. Aunque después de acusaciones de nepotismo en contra del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Víctor Aguilar, y señalamientos por el uso de camionetas de lujo y asistentes costosos, ahora sí se dieron su baño de pueblo.


