Los políticos mexicanos deben estar temblando, pero con mayor miedo deberían estar quienes gobiernan en estados fronterizos. Nomás en Sonora ya les han quitado la visa a tres alcaldes morenistas: al de Nogales, al de San Luis Río Colorado y al de Peñasco. Y es que, con la doctrina Monroe y el imperialista del norte, todos pueden caer; nadie está exento. Los intereses y la agenda internacional de los MAGA que hoy gobiernan están muy claros: frenar el paso del fentanilo, impedir la cercanía con los productos chinos, criminalizar a los migrantes y obtener recursos de otras naciones. ¡Aguas con aquellos que andan con negocios medio turbios en la exportación al país vecino! O con quienes gustan de asociarse con amigos de dudosa reputación del otro lado. No es raro que los vecinos te confundan y te etiqueten si eres exportador.
La economía de nuestro estado depende en gran medida de las exportaciones hacia el vecino del norte. Aunque el mito de la Megarregión Sonora–Arizona lo han repetido diversos gobernadores, nuestra frontera sigue siendo de las más débiles económicamente si la comparamos con Baja California, Chihuahua o Tamaulipas. Solo el 4.4 % de las exportaciones, en términos monetarios, salen de nuestra región. Lo cierto es que somos líderes en minería y muy fuertes en lo agropecuario, aunque en manufactura todos nos ganan.
De tanto exportador y de tan alta dependencia con los americanos, no vaya a ser que caiga más de uno por confusión, omisión o negligencia. Los vecinos ya demostraron que, ante cualquier sospecha, van tras tu visa y te impiden ir de shopping a Phoenix, ir al básquet, ver a los Dbacks o a los malísimos Cardinals. Incluso te quedas sin ir a ver al nuevo equipo de la LMP en Tucson.
Si agarraron a Maduro como si nada, pueden ir por cualquiera. Este 2026, ándense los políticos del estado con cuidado; no vaya a ser que los gringos vayan tras de ti.


