El alcalde de Hermosillo nos mantiene intrigados. No sabemos si competirá en 2027 y, si lo hace, ¿por qué partido será? Opciones le sobran. Movimiento Ciudadano estaría encantado de tener a un líder que suma puntos positivos a su marca; indudablemente, el PRI lo necesita para subsistir en el estado; al PAN lo oxigenó en 2021 con una alianza que le dio forma en la entidad; y, si el PRD Sonora —ahora Macizo— quiere subsistir y mantener su registro, necesita a alguien como el Toño. El problema es que ninguna de esas plataformas le garantiza el triunfo a la gubernatura, ni tampoco le ofrece la posibilidad de convertirse en el mandamás de alguna de ellas. La más adecuada para sostener su proyecto, aunque pese aceptarlo, pareciera ser MC: un partido con pocas cargas negativas en el estado, chico y moldeable a la imagen de cualquier líder político con presencia que llegue; puede hacer de él lo que quiera. Además, no sorprendería a nadie: el alcalde tiene una relación magnífica con Maynez, quien le puede prometer proyección y posicionamiento a nivel nacional. Si algo saben hacer los naranjas es inventar figuras, llenarlas de marketing y proyectarlas.
Por otra parte, toda la incertidumbre que cubre el caso Toño nace de que, a nivel nacional, las estrategias de los partidos lastimaron su proyecto local. Aliancista reconocido, Astiazarán construyó para una megaalianza competitiva con el objetivo de vencer a Morena en el estado, pero el PAN decidió cambiar de discurso y de rumbo. Muchos personajes que se beneficiaron con la alianza en la política local han sido afectados, como el Toño, y levantan la mano para que se les permita —con excepción— hacer una alianza. El dirigente se mantiene firme: Jorge Romero repite que no la hará, y menos con el PRI de Alito.
El cambio de estrategia nacional arrinconó al Toño, quien, a mi humilde parecer, tomó una decisión correcta: apostarle a su plataforma ciudadana Sonora con Todo, acercarse a los pequeños partidos emergentes en el estado con registro, como el Partido Sonorense y Macizo; mantener buenas relaciones con las asociaciones civiles locales y estatales, y construir estructura territorial por sí mismo. Los partidos deberían cumplir esas funciones, pero han cambiado sus objetivos, lo que no le garantiza al alcalde alcanzar sus metas en su proyecto dirigido a convertirse en gobernador del estado. Vaya o no vaya en 2027, sigue trabajando por fortalecer su marca personal en sus tierras. No le queda de otra, porque en este momento las estrategias partidistas, que responden a una lógica nacional, no le favorecen. Por algo decía el gran erudito Baltasar Gracián: “la política es circunstancia, no solo sustancia”, y aquellos que aprovechan las circunstancias y se adaptan a ellas son los que perduran en esta profesión tan ingrata. De algo no queda duda: hasta ahora, el Toño se ha mantenido vigente y, cuando las circunstancias parecen no haberle favorecido, con decisiones arriesgadas de su parte ha logrado alcanzar posiciones importantes.
Por eso, mantenerse enfocado en Sonora con Todo, mientras los aires cambian en los partidos y se definen más cosas, me parece una decisión inteligente de su parte. Mientras tanto, mantenganse antentos por qué no sabemos lo qué hará el Toño Astiazarán.



