Matanzas, Cuba.– En medio de apagones, escasez de combustible y una creciente tensión internacional, un petrolero ruso llegó este lunes 30 de marzo a Cuba con un cargamento que podría aliviar, al menos temporalmente, la crisis energética que enfrenta la isla.
El buque Anatoly Kolodkin transporta cerca de 730 mil barriles de crudo, equivalentes a unas 100 mil toneladas métricas. De acuerdo con reportes marítimos, la embarcación navegaba frente a las costas cubanas con destino al puerto de Matanzas, donde se prevé la descarga del combustible.
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la operación y dejó clara la postura rusa: seguir apoyando a Cuba en un escenario complicado.
El envío ocurre en un momento delicado. En los últimos meses, Cuba ha enfrentado apagones constantes, aumento en los precios del combustible y dificultades en servicios básicos que afectan a millones de personas.
Además, la situación se agravó tras la interrupción del suministro petrolero que anteriormente provenía de Venezuela, lo que dejó a la isla en una posición aún más vulnerable.
Por su parte, el gobierno de Donald Trump había endurecido su postura contra el envío de petróleo a Cuba, advirtiendo sobre posibles sanciones a países que colaboraran con la isla. Sin embargo, recientemente matizó su discurso, señalando que no se opone a que la población cubana tenga acceso a energía básica.
Aun así, la llegada del crudo ruso se interpreta como un movimiento que desafía la presión internacional y refuerza la relación entre Moscú y La Habana.
Mientras tanto, autoridades cubanas han advertido que la crisis energética no solo impacta la vida cotidiana, sino que también representa un riesgo para el sistema de salud, especialmente en pacientes que dependen de equipos médicos que requieren electricidad constante.
El arribo de este cargamento podría dar un respiro momentáneo, pero el panorama sigue siendo incierto.


