Las reservas mundiales de petróleo están cayendo a una velocidad que comienza a preocupar seriamente a gobiernos, mercados y especialistas en energía. La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió este miércoles que el planeta está consumiendo sus reservas de crudo a un “ritmo récord” mientras continúa la guerra en Oriente Medio.
De acuerdo con el informe mensual de la agencia con sede en París, las reservas globales disminuyeron 117 millones de barriles durante abril, cifra que se suma a la caída de 129 millones registrada en marzo tras el inicio de la ofensiva israeloestadounidense contra Irán el pasado 28 de febrero.
La AIE señaló que esta rápida reducción, combinada con las tensiones geopolíticas y las interrupciones en el suministro, podría provocar nuevas alzas en los precios internacionales del petróleo en las próximas semanas.
Uno de los principales focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos más importantes para el transporte de petróleo y gas natural licuado en el mundo.
Irán prácticamente cerró el paso marítimo en respuesta a la ofensiva militar, mientras que Estados Unidos implementó un bloqueo naval para impedir las exportaciones de crudo iraní desde mediados de abril.
El impacto ya comienza a sentirse en distintos países, especialmente en Asia, donde varias economías dependen en gran medida del petróleo procedente del Golfo. Algunas naciones han comenzado a aplicar medidas de ahorro energético ante el temor de un escenario más complicado en verano.
La oferta mundial de petróleo cayó 1.8 millones de barriles diarios en abril, situándose en 95.1 millones de barriles diarios. Desde febrero, la pérdida acumulada de suministro asciende a 12.8 millones de barriles diarios.
Ante la presión internacional, la Agencia Internacional de Energía autorizó la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas entre sus países miembros. Hasta ahora ya se han utilizado alrededor de 164 millones.
La preocupación también alcanzó al sector aéreo. Varias aerolíneas advirtieron que podrían enfrentar problemas de combustible en cuestión de semanas si la situación en Oriente Medio no mejora.
Además del aumento de precios, la incertidumbre está modificando las proyecciones económicas mundiales. La AIE prevé que la demanda global de petróleo disminuya 2.4 millones de barriles diarios durante el segundo trimestre.
Aunque existe expectativa de que el suministro pueda comenzar a normalizarse en junio si el tránsito marítimo se restablece parcialmente en el estrecho de Ormuz, el panorama sigue marcado por la tensión y la incertidumbre energética global.


