El Distrito de Riego 018 fue presentado como una de las grandes apuestas del Plan de Justicia Yaqui. Una obra necesaria para llevar agua y modernizar la infraestructura de la región. Sin embargo, la conversación ya no gira solamente alrededor del agua.
La cosa está curiosa. Se supone que estábamos hablando de canales, compuertas y desarrollo para los pueblos yaquis, pero terminamos hablando de contratistas de Guerrero, redes señaladas por corrupción y observaciones millonarias de la ASF. Como diría cualquier sonorense malpensado: tan bien que iba la plática.
Tres empresas guerrerenses obtuvieron cerca de 800 millones de pesos en contratos relacionados con el proyecto. Investigaciones periodísticas las vinculan con una red de compañías favorecidas desde Conagua, mientras que la Auditoría Superior de la Federación detectó irregularidades por más de 25 millones de pesos.
Lo curioso es que siempre se habla de privilegiar a los constructores locales, pero los contratos más jugosos terminaron lejos de Sonora.
El Distrito de Riego 018 tendría que ser noticia por el agua que llevará a los pueblos yaquis. Hoy está siendo noticia por otras razones.



