La captura del cofundador del Cártel de Sinaloa provocó una ruptura dentro de la organización criminal, una ola de violencia que golpeó con fuerza a Sinaloa y una disputa política entre México y Estados Unidos por la manera en que el capo terminó en territorio estadounidense.
Ahora, una aeronave relacionada con aquel traslado volvió a poner el operativo en el centro de la conversación.
Y mientras México pide información sobre la posible participación del FBI, Zambada ya recibió en Estados Unidos la sentencia que puede cerrar su historia judicial: cadena perpetua y el decomiso de 15 mil millones de dólares.
Todo comenzó el 25 de julio de 2024
Ese día, Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López llegaron a Santa Teresa, Nuevo México, a bordo de un Beechcraft King Air.
Al aterrizar fueron detenidos por autoridades estadounidenses.
Desde entonces surgieron distintas versiones sobre lo ocurrido.
La explicación difundida inicialmente en Estados Unidos apuntaba a que Joaquín Guzmán López había llevado a Zambada a territorio estadounidense.
Sin embargo, el propio “Mayo” sostuvo otra versión.
En una carta difundida por su abogado, Frank Pérez, Zambada afirmó que no se había entregado voluntariamente y aseguró haber sido secuestrado por Guzmán López.
Según su relato, había sido llevado a una reunión en la finca Huertos del Pedregal, en Culiacán, donde supuestamente se tratarían diferencias políticas relacionadas con Héctor Melesio Cuén Ojeda y el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
La versión sobre lo sucedido aquel día quedó desde entonces bajo disputa.
México pidió explicaciones
El Gobierno mexicano solicitó información a Estados Unidos el 31 de julio de 2024 para conocer si agencias estadounidenses habían participado en la operación.
El entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, sostuvo posteriormente que ninguna agencia estadounidense había participado en la captura y que no se habían utilizado recursos estadounidenses.
Esa versión permaneció durante casi dos años.
Pero en julio de 2026 apareció un nuevo elemento.
El avión que volvió a abrir la discusión
El 2 de julio de 2026 comenzaron a difundirse reportes sobre el Beechcraft King Air utilizado para trasladar a Zambada y Guzmán López.
La aeronave había sido donada por el FBI al War Eagles Air Museum, en Santa Teresa, Nuevo México.
La información adquirió mayor relevancia porque el FBI presentó el avión en relación con una operación denominada Air Kings. Medios que investigaron el caso difundieron imágenes de la aeronave y detalles que provocaron nuevas preguntas sobre la participación estadounidense.
El asunto llegó rápidamente al Gobierno de México.
Durante la conferencia del 7 de julio de 2026, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó una cronología del caso y señaló que existían contradicciones entre la información que México había recibido en 2024 y la nueva información relacionada con el avión.
La funcionaria resumió la controversia con una frase:
“Las versiones son contradictorias; alguien mintió”.
La presidenta Claudia Sheinbaum también cuestionó la diferencia entre la versión que México conocía y la información que apareció alrededor de la aeronave.
El Gobierno mexicano pidió a la Fiscalía General de la República solicitar información al FBI y también realizó gestiones ante la Embajada de Estados Unidos.
¿Qué sostiene México?
La postura del Gobierno mexicano no es que ya esté demostrado judicialmente que el FBI ejecutó una operación clandestina en México.
Lo que ha señalado es que existe una contradicción que debe aclararse.
Si se confirmara que una agencia estadounidense participó en la operación dentro de territorio mexicano sin informar al Gobierno de México, Rosa Icela Rodríguez advirtió que podrían existir implicaciones jurídicas y relacionadas con la soberanía nacional.
Otro elemento señalado por la secretaria de Gobernación fue el localizador de la aeronave.
De acuerdo con la cronología presentada por el Gobierno, el dispositivo no estaba encendido al momento del despegue y habría sido activado minutos antes de llegar al aeropuerto de Santa Teresa.
La cronología del caso
5 de enero de 2023: Ovidio Guzmán López fue detenido en Culiacán, Sinaloa.
15 de septiembre de 2023: Ovidio Guzmán fue extraditado a Estados Unidos.
25 de julio de 2024: una aeronave con Joaquín Guzmán López e Ismael Zambada llegó a Santa Teresa, Nuevo México. Ambos fueron detenidos por autoridades estadounidenses.
31 de julio de 2024: México solicitó información a la Embajada de Estados Unidos sobre la posible participación de agencias estadounidenses.
9 de agosto de 2024: Ken Salazar sostuvo que ninguna agencia estadounidense había participado en el operativo.
25 de agosto de 2025: Zambada se declaró culpable en una corte federal de Brooklyn de cargos relacionados con la dirección de una empresa criminal continua y violaciones RICO. Como parte del acuerdo aceptó un decomiso económico de 15 mil millones de dólares.
2 de julio de 2026: nuevos reportes sobre la aeronave utilizada para trasladarlo volvieron a colocar al FBI en el centro de la discusión.
7 de julio de 2026: el Gobierno de México presentó una cronología y pidió información adicional sobre la posible participación estadounidense.
20 de julio de 2026: Ismael “El Mayo” Zambada fue sentenciado en Brooklyn a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional y se ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares.
Después de “El Mayo”, Sinaloa entró en guerra
La captura no significó el fin del Cártel de Sinaloa.
Por el contrario, las semanas posteriores estuvieron marcadas por una disputa interna entre grupos vinculados con “Los Chapitos” y “La Mayiza”.
A partir de septiembre de 2024 comenzaron a multiplicarse los enfrentamientos, bloqueos, incendios de vehículos y ataques en distintos puntos de Sinaloa.
Culiacán se convirtió en uno de los principales escenarios del conflicto, aunque la violencia también alcanzó municipios como Mazatlán, Elota y Cosalá.
El problema dejó de ser solamente una disputa entre grupos criminales y terminó afectando la movilidad, la actividad económica y la vida cotidiana de miles de personas.
Los homicidios se dispararon durante los meses posteriores a la captura.
De acuerdo con las cifras incluidas en la información proporcionada para esta investigación, entre septiembre y diciembre de 2024 se contabilizaron 655 homicidios dolosos en Sinaloa.
Para 2025, el número habría alcanzado 1,656 homicidios dolosos.
Y durante el primer semestre de 2026, la cifra reportada en el material de referencia llegó a 640 víctimas.
Más allá de las cifras, la disputa dejó una pregunta que sigue sin respuesta: ¿la captura de “El Mayo” debilitó al Cártel de Sinaloa o simplemente aceleró una guerra interna que todavía no termina?
Zambada pasó de declararse inocente a aceptar los cargos
Después de su llegada a Estados Unidos, Zambada se declaró no culpable de los cargos que enfrentaba.
Pero el 25 de agosto de 2025 cambió su postura.
Ante el juez Brian Cogan, en Brooklyn, se declaró culpable de dirigir una empresa criminal continua y de cargos relacionados con RICO.
El Departamento de Justicia estadounidense informó que Zambada admitió haber sido uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa durante décadas y aceptó un decomiso económico de 15 mil millones de dólares.
El caso avanzó así hacia una sentencia que finalmente llegó el 20 de julio de 2026.
El final judicial llegó el 20 de julio
El juez federal Brian Cogan dictó la sentencia contra Zambada en Brooklyn.
Cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Además, el tribunal ordenó un decomiso de 15 mil millones de dólares relacionado con las ganancias de sus actividades criminales.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló que Zambada pasó casi cuatro décadas como uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa y que su organización traficó grandes cantidades de fentanilo, cocaína y otras drogas hacia Estados Unidos.
La sentencia también colocó a “El Mayo” en el mismo escenario judicial donde Joaquín “El Chapo” Guzmán fue condenado a cadena perpetua en 2019.
Y en México aparece otra pieza: Fausto Corrales
Mientras la justicia estadounidense cerraba el proceso contra Zambada, en México apareció una nueva pieza relacionada con los acontecimientos del 25 de julio de 2024.
Fausto Corrales Rodríguez fue detenido en la Ciudad de México y quedó a disposición de un juez federal, de acuerdo con la información proporcionada para esta nota.
La FGR lo relaciona con las investigaciones sobre el homicidio de Héctor Melesio Cuén Ojeda y los hechos vinculados con el secuestro de “El Mayo”.
Corrales habría acompañado a Cuén el día de la reunión en la finca Huertos del Pedregal.
Su caso resulta relevante porque la versión inicial sobre la muerte del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa sostenía que había sido atacado en una gasolinera durante un supuesto intento de robo.
La investigación federal posteriormente cuestionó esa versión y sostuvo que Cuén habría sido asesinado en la finca y que la escena de la gasolinera habría sido utilizada para aparentar otro escenario.
Por ello, Corrales enfrenta señalamientos relacionados con presunto encubrimiento y falsedad de declaraciones, de acuerdo con la información proporcionada.
Estos señalamientos deberán ser determinados por la autoridad judicial y no constituyen por sí mismos una sentencia de culpabilidad.
Dos años después, quedan preguntas
El 25 de julio de 2024, la captura de “El Mayo” Zambada parecía poner punto final a décadas de búsqueda contra uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa.
Dos años después, el escenario es muy diferente.
Zambada está condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.
El Cártel de Sinaloa quedó envuelto en una guerra interna.
Sinaloa continúa enfrentando una crisis de violencia.
Y en México siguen las investigaciones sobre lo ocurrido aquel día.
Pero una pregunta volvió a aparecer después de que el avión fuera entregado al museo:
¿Qué papel tuvo realmente el Gobierno de Estados Unidos en la operación que terminó llevando a “El Mayo” Zambada a una prisión estadounidense?
México ya pidió explicaciones.
Estados Unidos ha proporcionado algunos elementos sobre la aeronave, pero el Gobierno mexicano mantiene abierta la revisión del caso.
La captura ocurrió hace dos años.
El juicio terminó.
La sentencia ya está dictada.
Pero la historia de aquel 25 de julio de 2024 todavía tiene preguntas pendientes.



