Donald Trump proclamó que los carteles criminales y las organizaciones terroristas extranjeras que operan en América deben ser demolidos. No se trata solo de narcotráfico: hablamos de estructuras que controlan territorios, penetran sistemas políticos y judiciales, financian violencia y actúan como ejércitos irregulares transnacionales.
La Casa Blanca confirma además la creación de la Americas Counter Cartel Coalition, una alianza militar con 17 países para enfrentar estas estructuras con poder duro.
El mensaje que envía Washington es contundente porque considera que los carteles son amenazas a la seguridad y a la civilización occidental.
Esto abre un nuevo escenario:
- militarización de la lucha contra el crimen organizado
- operaciones conjuntas hemisféricas
- bloqueo financiero global a las redes criminales
- entrenamiento de fuerzas militares de países aliados
- contención de influencias extranjeras hostiles en la región
La guerra contra los carteles dejó de ser policial o judicial. Con esta acción pasa a la geopolítica, estratégica y militar. El hemisferio acaba de entrar en una nueva doctrina de seguridad.


