París, Francia.– El mercado petrolero mundial atraviesa un momento de alta incertidumbre. Ante el fuerte aumento en los precios del crudo provocado por la guerra en Medio Oriente, los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G7)plantearon la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo en coordinación con la Agencia Internacional de Energía (IEA) para estabilizar el mercado.
El anuncio fue confirmado por el gobierno de Francia luego de una reunión celebrada este lunes 9 de marzo de 2026, donde se discutieron posibles medidas para contener el impacto del conflicto en los precios de la energía.
Tras conocerse esta posibilidad, los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) registraron un aumento del 6.3 por ciento, alcanzando los 96.63 dólares por barril. Durante la jornada, el precio incluso llegó a subir hasta 119 dólares, superando nuevamente la barrera de los 100 dólares por primera vez desde la invasión rusa a Ucrania en 2022.
Por su parte, el crudo Brent, referencia internacional del mercado, subió 6.9 por ciento, situándose en 99.09 dólares por barril, luego de haber alcanzado 119.50 dólares al inicio de la sesión.
G7 aún no toma una decisión final
A pesar del debate, el ministro de Finanzas de Francia, Rolando Lescure, aclaró que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre liberar reservas estratégicas.
“Todavía no hemos llegado a ese punto”, declaró Lescure en entrevista con el Financial Times.
La expectativa de una posible liberación de reservas ayudó a moderar parcialmente los precios. Sin embargo, el mercado continúa extremadamente volátil.
El petróleo estadounidense registró un aumento de aproximadamente 35 por ciento la semana pasada, marcando la mayor alza en la historia del mercado de futuros desde 1983.
Trump justifica alza del petróleo
En medio de la escalada de precios, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en la red social Truth Socialque el aumento del petróleo es un costo aceptable frente al objetivo de frenar a Irán.
Según el mandatario estadounidense, un incremento temporal en los precios del crudo es “un precio muy bajo a pagar por destruir la amenaza nuclear de Irán”.
Cierre del Estrecho de Ormuz agrava la crisis
Uno de los principales factores detrás de la crisis energética es el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo en el mundo.
La tensión en la zona ha provocado que numerosos petroleros eviten transitar por el estrecho por temor a posibles ataques iraníes, lo que ha generado una acumulación de crudo en países del Golfo Pérsico.
De acuerdo con un análisis de la consultora Rapidan Energy, la interrupción actual podría convertirse en la mayor disrupción del suministro petrolero en la historia, ya que aproximadamente 20 por ciento del consumo mundial de petróleo pasa por esa vía marítima.
Producción petrolera se desploma en Medio Oriente
La situación también ha impactado la producción en varios países miembros de la OPEP.
Kuwait, el quinto mayor productor del cartel petrolero, anunció el 7 de marzo de 2026 recortes preventivos en su producción y en la operación de sus refinerías ante las amenazas iraníes en la región. Sin embargo, la empresa estatal Kuwait Petroleum Corp no ha especificado el tamaño de los recortes.
En Irak, segundo mayor productor de la OPEP, la producción en tres de sus principales yacimientos del sur ha caído un 70 por ciento, pasando de 4.3 millones a 1.3 millones de barriles diarios, según información publicada por Reuters.
Mientras tanto, Emiratos Árabes Unidos, tercer productor del grupo, informó que está gestionando cuidadosamente su producción en alta mar para adaptarse a las limitaciones de almacenamiento.
La compañía Abu Dhabi National Oil Company (ADNOC) señaló que sus operaciones terrestres continúan con normalidad.
EE.UU. prevé normalizar tráfico marítimo
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, aseguró que el tránsito por el Estrecho de Ormuz podría normalizarse en las próximas semanas una vez que se reduzca la amenaza militar en la zona.
“No tardaremos mucho en ver una reanudación más regular del tráfico a través del Estrecho de Ormuz”, declaró en entrevista con CNN.
A pesar de ello, reconoció que el tráfico marítimo aún está lejos de volver a la normalidad y que el proceso podría tomar varias semanas.



