Ciudad de México.– A más de una década de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el caso vuelve a encender la indignación. Padres y familiares denunciaron que las investigaciones se encuentran prácticamente detenidas, sin avances concretos ni respuestas por parte del gobierno federal.
De acuerdo con el equipo legal que acompaña a las familias, encabezado por Isidoro Vicario, han pasado cinco meses desde la última reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum sin que se haya retomado el diálogo o se haya informado sobre nuevos hallazgos.
“El compromiso era reunirnos nuevamente en un plazo de dos meses, pero ni siquiera hay una fecha tentativa”, señaló Vicario, quien también criticó la falta de respuesta a peticiones fundamentales como el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, la entrega de documentos del Ejército y la revisión de intervenciones telefónicas relacionadas con el caso.
Mientras tanto, la exigencia en las calles continúa. Este domingo, más de 250 personas marcharon desde el Ángel de la Independencia hasta el Hemiciclo a Juárez durante la 139 Acción Global por Ayotzinapa, donde reiteraron el reclamo de justicia y la aparición con vida de los estudiantes.
Durante la movilización, los asistentes realizaron el tradicional pase de lista de los jóvenes desaparecidos en septiembre de 2014 en Iguala, recordando también a quienes fueron asesinados esa noche y a Aldo Gutiérrez, quien permanece en estado de coma.
Las familias aseguran que no permitirán que el caso quede en el olvido. Advirtieron que continuarán con las movilizaciones y convocaron a una Asamblea Nacional Popular el próximo 9 de mayo en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
“Seguimos esperando que el gobierno nos escuche. No nos vamos a rendir”, expresó María de Jesús, madre de uno de los estudiantes desaparecidos.



