La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad que ya está impactando directamente en el empleo a nivel global. Lo que durante años fue una advertencia de especialistas, hoy comienza a reflejarse en cifras concretas: miles de trabajadores están perdiendo su empleo, incluso en áreas altamente especializadas.
Durante las últimas semanas, grandes corporaciones tecnológicas han anunciado recortes significativos en su plantilla laboral. Empresas como Meta Platforms, Microsoft y Amazon han reducido miles de puestos de trabajo mientras incrementan sus inversiones en inteligencia artificial.
Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, confirmó el despido de alrededor de 8 mil trabajadores, lo que representa cerca del 10 por ciento de su fuerza laboral. Además, eliminará miles de vacantes que aún no habían sido ocupadas. La decisión, según directivos de la empresa, responde a la necesidad de optimizar operaciones y destinar recursos al desarrollo de inteligencia artificial.
La compañía planea invertir entre 115 mil y 135 mil millones de dólares en 2026, enfocándose principalmente en infraestructura tecnológica como centros de datos y chips especializados.
Por su parte, Microsoft prepara un plan de retiros voluntarios que podría alcanzar a más de 8 mil empleados en Estados Unidos, marcando un hecho sin precedentes en la historia de la empresa.
Amazon también ha reducido cerca de 30 mil puestos en los últimos meses, particularmente en áreas administrativas. En este caso, los propios ejecutivos han señalado que la automatización y la eficiencia derivada de la inteligencia artificial han sido factores determinantes.
El fenómeno no se limita a empresas tecnológicas. La marca deportiva Nike ha recortado más de mil empleos en distintas regiones del mundo, mientras ajusta sus operaciones con mayor uso de automatización.
En tanto, Oracle Corporation anunció posibles recortes de hasta 30 mil trabajadores en varios países, con el objetivo de liberar recursos para financiar proyectos de inteligencia artificial.
El impacto de esta transformación ha encendido alertas a nivel internacional. El Fondo Monetario Internacional advirtió que la inteligencia artificial podría afectar hasta el 40 por ciento de los empleos a nivel global, y hasta el 60 por ciento en economías avanzadas.
El organismo también señala que, a diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, esta ola no solo impacta trabajos manuales o repetitivos, sino también profesiones que requieren alta capacitación, lo que podría ampliar la desigualdad social.
La inteligencia artificial avanza a gran velocidad, mientras el mercado laboral intenta adaptarse a una transformación que ya no parece lejana, sino presente.



