Bajo temperaturas elevadas y con el sonido constante de tambores tradicionales, integrantes de la nación Yoreme Mayo, habitantes de Ahome y simpatizantes del movimiento “Aquí No” participaron en una multitudinaria movilización hacia Topolobampo para expresar su rechazo a la planta de amoniaco que se construye en la Bahía de Ohuira.
Desde las primeras horas de la jornada, cientos de personas comenzaron a concentrarse para emprender una caminata que recorrió varios kilómetros y que tuvo como destino las inmediaciones del proyecto impulsado por Gas y Petroquímica de Occidente (GPO).
A lo largo del trayecto, los participantes lanzaron consignas, portaron pancartas y acompañaron la marcha con música tradicional yoreme, convirtiendo la movilización en una de las expresiones ciudadanas más numerosas registradas recientemente en la región.
La manifestación estuvo integrada por representantes de comunidades indígenas, pescadores, activistas ambientales, familias y ciudadanos que consideran que el proyecto puede representar riesgos para el ecosistema de la Bahía de Ohuira.
Uno de los momentos más significativos ocurrió al llegar a las cercanías de la planta, donde los asistentes realizaron una clausura simbólica del proyecto y escucharon diversos mensajes de líderes comunitarios y representantes del movimiento.
Entre ellos destacó la participación del Gobernador Tradicional de Ohuira, Felipe de Jesús Montaño Valenzuela, quien reiteró la postura de la comunidad yoreme en defensa del territorio y de los recursos naturales de la región.
Durante la caminata, el intenso calor no impidió que los asistentes continuaran avanzando. La jornada estuvo marcada por un ambiente de convivencia comunitaria, muestras de solidaridad y llamados a mantener viva la participación ciudadana en los temas que impactan a la región.
La construcción de la planta de amoniaco en Topolobampo ha generado durante años posiciones encontradas entre quienes consideran que traerá inversión y empleos para la zona y quienes advierten posibles afectaciones ambientales en la Bahía de Ohuira.
La movilización dejó en claro que el debate sigue vigente y que una parte importante de la población continúa exigiendo ser escuchada en torno al futuro de uno de los proyectos más polémicos del noroeste del país.



