La violencia contra los adultos mayores no siempre ocurre en la calle. En Sonora, una parte importante de los casos atendidos durante 2026 tiene lugar dentro de los propios hogares, donde familiares cercanos aparecen entre los principales señalados.
La Procuraduría de la Defensa del Adulto Mayor (Prodeama) registra 784 expedientes abiertos durante este año, de los cuales 314 corresponden a situaciones de violencia familiar.
La cifra pone sobre la mesa una realidad que muchas veces permanece detrás de las puertas de una vivienda: adultos mayores que enfrentan maltrato por parte de personas de su propio entorno.
Hijos y nietos, entre los principales señalados
Uno de los aspectos que más llama la atención en los casos atendidos es la relación entre las víctimas y quienes aparecen como presuntos agresores.
De acuerdo con los registros mencionados, hijos, nietos y otros familiares figuran entre las personas señaladas en este tipo de situaciones.
El vínculo familiar puede hacer todavía más complicada la denuncia, especialmente cuando el adulto mayor depende económica, emocional o físicamente de la misma persona que ejerce algún tipo de violencia.
En estos casos, pedir ayuda puede convertirse en una decisión difícil.
784 expedientes abiertos durante 2026
Los 784 expedientes registrados por Prodeama durante 2026 no corresponden exclusivamente a violencia familiar.
Dentro de ese universo, 314 expedientes están relacionados con violencia familiar, lo que representa una proporción considerable de los casos atendidos por la institución.
El dato permite dimensionar la cantidad de situaciones que llegan hasta las autoridades, aunque también deja abierta una preocupación: cuántos casos pueden permanecer sin denunciarse.
La violencia contra las personas adultas mayores puede presentarse de distintas maneras y no necesariamente deja señales visibles.
La violencia no siempre deja golpes
Cuando se habla de violencia, muchas veces la primera imagen que aparece es la agresión física.
Sin embargo, una persona adulta mayor también puede enfrentar situaciones de violencia emocional, psicológica, económica, patrimonial o de abandono.
El control del dinero, impedirle tomar decisiones, aislarla de familiares o amistades, amenazarla, insultarla o negarle cuidados necesarios también puede formar parte de una situación de violencia.
En algunos casos, estas conductas pueden normalizarse dentro de las familias durante años antes de que alguien solicite ayuda.
¿Por qué puede ser difícil denunciar?
Para una persona adulta mayor, denunciar a un hijo, nieto o familiar puede implicar un fuerte conflicto personal.
Existe el temor de quedarse sola, perder el apoyo económico o de cuidados, provocar una ruptura familiar o incluso recibir represalias.
Por eso, la detección de estos casos no depende únicamente de que la víctima acuda ante una autoridad.
Familiares, vecinos, amistades, personal médico y personas que tienen contacto frecuente con adultos mayores también pueden detectar cambios de comportamiento, lesiones, aislamiento o señales de abandono.
El reto de proteger a quienes viven esta situación
Los registros de Prodeama colocan la violencia familiar entre los principales problemas que enfrentan algunos adultos mayores en Sonora.
Más allá de las cifras, cada expediente representa una situación particular que requiere atención y seguimiento.
El reto para las instituciones es que las personas afectadas puedan acceder a orientación, protección y acompañamiento cuando se encuentren en una situación de riesgo.
También resulta importante que las familias reconozcan que la edad no elimina el derecho a vivir con dignidad, seguridad y respeto.
Una realidad que permanece dentro de casa
Los 314 expedientes por violencia familiar registrados durante 2026 muestran que el problema no necesariamente está lejos de las familias.
En muchos casos, el lugar que debería representar seguridad puede convertirse precisamente en el espacio donde ocurre el maltrato.
Y detrás de cada expediente hay una pregunta que no debería pasar desapercibida:
¿Cuántos adultos mayores están viviendo una situación de violencia y todavía no se atreven a pedir ayuda?



