PEKÍN, China. — Lo que parecía reservado para la ciencia ficción ocurrió en una pista de atletismo en Pekín: un robot humanoide chino corrió los 100 metros en 9.39 segundos, una marca inferior a los 9.58 segundos que Usain Bolt estableció como récord mundial humano en 2009.
El protagonista fue Tiangong Ultra, que logró el tiempo durante una carrera preliminar de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides 2026.
La marca sorprendió por la velocidad alcanzada por la máquina, aunque hay una precisión importante: el récord mundial oficial del atletismo masculino continúa perteneciendo a Usain Bolt, ya que la marca del robot corresponde a una competencia de robótica y no a una prueba homologada por los organismos internacionales del atletismo.
El robot comenzó atrás y terminó adelante
La carrera tuvo otro ingrediente que llamó la atención.
Tiangong Ultra no dominó desde el inicio. El robot desarrollado por el Centro de Innovación de Robots Humanoides de Pekín comenzó por detrás de Lightning, un humanoide desarrollado por Honor, pero logró acercarse durante el recorrido y terminó imponiéndose en su eliminatoria.
Lightning también consiguió una marca por debajo del récord de Bolt al finalizar en 9.47 segundos.
En otras palabras, dos robots lograron bajar de los 9.58 segundos en la misma competencia.
De 21.50 a 9.39 segundos
El avance de Tiangong Ultra resulta todavía más llamativo cuando se compara con su actuación en la primera edición de estos juegos.
En aquella competencia, el robot completó los 100 metros en 21.50 segundos.
Ahora registró 9.39.
Eso representa una reducción de más de 12 segundos en el tiempo empleado para recorrer la misma distancia, una diferencia que muestra la rapidez con la que están evolucionando los sistemas humanoides utilizados en estas pruebas.
Otro robot incluso llegó a 9.32 segundos en pruebas
La carrera de Tiangong Ultra no fue el único resultado que llamó la atención.
Honor informó que su robot Lightning había conseguido previamente un tiempo de 9.32 segundos durante una prueba, aunque en la carrera de los juegos registró 9.47 segundos.
Esto significa que los desarrolladores ya están trabajando con máquinas capaces de acercarse e incluso superar, en determinadas condiciones, las marcas que durante años parecían reservadas exclusivamente para los mejores velocistas humanos.
Los robots todavía tienen un problema: frenar
La velocidad no fue el único espectáculo.
Al terminar la carrera, los robots tuvieron dificultades para detenerse y algunos terminaron chocando contra estructuras acolchadas colocadas al final de la pista.
El detalle sirve para recordar que correr rápido es solamente una parte del desafío.
Para que un robot humanoide pueda desenvolverse en situaciones reales necesita también mantener el equilibrio, reconocer obstáculos, calcular movimientos, manipular objetos y recuperarse de errores.
De hecho, Reuters destacó que las pruebas de estos juegos incluyen tareas mucho más cercanas a la vida cotidiana, como conectar cables, reconocer objetos, realizar trabajos industriales y responder ante distintos escenarios.
Más de 2 mil robots compiten en Pekín
Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides reúnen a más de 2 mil robots y 666 equipos de 16 países, en una competencia que incluye 51 pruebas.
No todo es velocidad.
Los participantes también compiten en disciplinas deportivas como fútbol, tenis de mesa, artes marciales, levantamiento de pesas y otras actividades, además de pruebas diseñadas para evaluar capacidades relacionadas con tareas cotidianas e industriales.
La competencia se realiza en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín y forma parte de una exhibición mucho más amplia del desarrollo de la robótica humanoide en China.
¿Los robots ya son mejores que los humanos?
El resultado de los 100 metros puede provocar una pregunta inevitable: ¿los robots ya superaron a los humanos?
En velocidad, algunas máquinas ya consiguieron marcas superiores a los récords humanos en estas condiciones.
Pero eso no significa que hayan superado a las personas en términos generales.
Los especialistas señalan que los robots humanoides todavía se utilizan principalmente en demostraciones, investigación y pruebas, y que su llegada masiva a entornos reales todavía requiere resolver numerosos problemas técnicos.
El verdadero desafío no es únicamente correr 100 metros en menos de 10 segundos.
Es poder caminar por una casa, trabajar en una fábrica, manipular objetos delicados, reconocer situaciones inesperadas y realizar tareas útiles sin perder estabilidad ni necesitar intervención humana.
Por ahora, Tiangong Ultra ya consiguió algo que parecía imposible hace apenas unos años: correr los 100 metros más rápido que el récord mundial humano de Usain Bolt.
Y la carrera apenas comienza.



