La Oxfam (Oxford Committee for Famine Relief), un movimiento mundial que integra a 17 organizaciones no gubernamentales para combatir la pobreza y la desigualdad el informe: Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios. En él reveló que desde 2020 los más millonarios del mundo han crecido su riqueza en un 81%. Además, hoy más que nunca quienes concentran extrema riqueza tienen mayor posibilidad de ocupar un puesto político porque el poder político ha crecido entre las élites mundiales. Según la Encuesta Mundial de Valores, realizada en 66 países, casi la mitad de las personas encuestadas percibían que los individuos más ricos suelen comprar las elecciones de su país.
La extrema concentración de riqueza milmillonaria coincide con el mandato del presidente, Donald Trump que ha otorgado beneficios importantes y exclusivos para la acumulación de grandes fortunas
El estudio manifiesta que casi la mitad de la población mundial vive en pobreza, con menos de 8,3 dólares al día, y un 28% se encuentra en situación de inseguridad alimentaria. Mientras que la riqueza conjunta de los milmillonarios aumentó el año pasado en 2,5 billones de dólares, una cifra que prácticamente equivale la riqueza que posee la mitad más pobre del planeta, es decir, 4.100 millones de personas.
El principal problema está en que la tasa de reducción de la pobreza a nivel global se ha estancado. Los niveles son similares a los de 2019. En regiones de África ha aumentado la pobreza. Las políticas de desarrollo social en ciertos países se han eliminado.
El estudio encontró que la mitad de las grandes empresas de medios y plataformas digitales están en manos de milmillonarios. Jeff Bezos, Elon Musk, Patrick Soon-Shiong, Vicent Bolloré, entre otros empresarios han adquirido medios de comunicación o redes sociales en los últimos años.
A su vez, las libertades políticas retroceden.
Oxfam concluye su estudio con recomendaciones, algunas de ellas son:
- Desarrollar planes de reducción de la desigualdad
- Tributar a los más ricos
- Garantizar la participación ciudadana en las democracias, protegiendo las libertades individuales como asociación, reunión y expresión.
- Combatir la desinformación
- Regular a las empresas mediáticas y de redes sociales.


