El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes que tiene la intención de visitar Venezuela, aunque evitó precisar una fecha para el viaje, en medio del giro radical en la relación bilateral tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Desde la Casa Blanca, y antes de abordar un avión rumbo a una base militar en Carolina del Norte, el mandatario respondió brevemente a la prensa: “Visitaré Venezuela”, dijo, aunque añadió que el calendario aún no está definido: “No lo hemos decidido”.
Reconocimiento a Delcy Rodríguez y nuevo escenario diplomático
En la misma comparecencia, Trump elogió la relación con la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y aseguró que Washington ya la reconoce como la líder legítima del país sudamericano.
“Las relaciones con Venezuela son tan buenas como uno podría desear”, declaró el presidente estadounidense, quien además afirmó que Rodríguez está haciendo “un gran trabajo”.
El anuncio ocurre semanas después de la operación militar ordenada por Trump el pasado 3 de enero, que derivó en la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos federales por narcotráfico y otros delitos, y permanecen bajo custodia estadounidense en espera de juicio.
El movimiento ha sido considerado por analistas como la intervención más significativa de Estados Unidos en la región desde la caída de Manuel Noriega en 1989.
Petróleo y cooperación estratégica
Tras la detención de Maduro, la administración estadounidense intensificó su enfoque en el sector energético venezolano. De acuerdo con lo expuesto por Trump, Washington alcanzó acuerdos con las nuevas autoridades para supervisar la explotación petrolera del país.
Este entendimiento abre la puerta a la reanudación de operaciones por parte de empresas energéticas internacionales bajo regulación estadounidense.
El presidente destacó que el acuerdo energético no solo fortalece la relación bilateral, sino que también generará beneficios económicos para ambas naciones, aunque no ofreció detalles sobre inversiones específicas ni cronogramas.
Un viaje con alto simbolismo político
Aunque no hay fecha definida, la eventual visita de Trump marcaría un momento histórico en la relación entre Washington y Caracas, tras años de tensión diplomática y sanciones.
El anuncio deja abiertas varias interrogantes:
¿Será una visita protocolaria o estratégica?
¿Habrá nuevos acuerdos energéticos o de seguridad?
¿Cambiará el equilibrio político en América Latina?
Por ahora, lo único confirmado es la intención del mandatario estadounidense de viajar a Venezuela. El cuándo —y bajo qué condiciones— sigue siendo una incógnita.



