BOGOTÁ.— Colombia abrió la puerta a una nueva etapa de cooperación militar y de seguridad con Estados Unidos luego de solicitar apoyo a Washington y autorizar operaciones conjuntas en territorio colombiano para combatir el narcoterrorismo.
El anuncio fue realizado este miércoles por el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien señaló que el gobierno colombiano encabezado por Abelardo de la Espriella dio autorización para realizar este tipo de operativos.
De acuerdo con reportes publicados este 12 de agosto, la decisión contempla una participación conjunta de fuerzas de ambos países para enfrentar organizaciones criminales relacionadas con el narcotráfico y otras amenazas transnacionales.
La noticia representa un cambio relevante en la cooperación de seguridad entre Bogotá y Washington, particularmente por tratarse de operaciones que tendrían lugar dentro del territorio colombiano.
Colombia pidió la cooperación a Washington
Según información difundida por medios colombianos, el gobierno de De la Espriella solicitó a la Casa Blanca cooperación para enfrentar a grupos armados y organizaciones criminales que operan en el país. Posteriormente, autorizó los operativos conjuntos.
La colaboración entre Colombia y Estados Unidos en materia de seguridad no es nueva. Ambos países han trabajado durante años en inteligencia, lucha contra el narcotráfico, interdicción marítima y operaciones contra estructuras criminales.
De hecho, en mayo de 2026, la Presidencia de Colombia informó sobre una operación conjunta entre las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y la DEA que permitió incautar cerca de dos toneladas de cocaína en Nariño y desmantelar infraestructura utilizada para el procesamiento de droga.
Lo que ahora cambia es el alcance anunciado de la cooperación, al hablarse de operaciones militares conjuntas en territorio colombiano.
¿Qué busca Estados Unidos?
La administración de Donald Trump ha impulsado una mayor coordinación regional contra organizaciones dedicadas al narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
En este nuevo escenario, Colombia también fue incorporada al denominado Escudo de las Américas, una coalición promovida por Washington para reforzar la cooperación entre países de la región en el combate al narcotráfico.
El anuncio se realizó desde Ciudad de Panamá, donde Hegseth también destacó la participación colombiana en esta iniciativa regional.
Colombia ya trabaja con agencias estadounidenses
Aunque la noticia ha generado atención por el anuncio de operaciones conjuntas, la cooperación entre ambos países ya tiene antecedentes recientes.
La Presidencia colombiana informó en mayo que fuerzas militares y policiales del país trabajaron junto con la DEA en un operativo contra una estructura dedicada a la producción y tráfico de cocaína en Nariño.
Además, documentos oficiales colombianos han registrado distintos mecanismos de cooperación internacional en materia de seguridad e interdicción del narcotráfico.
En marzo de 2026, el propio gobierno colombiano informó que mantenía la disposición de fortalecer la cooperación con Estados Unidos para enfrentar organizaciones criminales transnacionales y las redes financieras que las sostienen.
El anuncio abre un nuevo debate en Colombia
La autorización también genera preguntas sobre el alcance de la participación estadounidense y las condiciones bajo las cuales podrían desarrollarse los operativos.
La presencia o participación de fuerzas extranjeras en territorio colombiano es un asunto particularmente sensible debido a las disposiciones constitucionales y al debate político que históricamente ha acompañado la cooperación militar con Washington.
Medios colombianos ya reportan cuestionamientos de sectores de oposición, que consideran que la medida podría generar un debate sobre la soberanía nacional y los procedimientos necesarios para autorizar el ingreso o tránsito de tropas extranjeras.
Por ahora, el anuncio coloca nuevamente a Colombia y Estados Unidos en una estrategia conjunta contra el narcotráfico y las organizaciones criminales, en momentos en que Washington busca ampliar la coordinación regional contra estas estructuras.



