Una enorme crecida del río Bhote Koshi convirtió varias comunidades del norte de Nepal en una zona de desastre, después de que una masa de agua descendiera desde la región tibetana y golpeara con fuerza localidades cercanas a la frontera con China.
La emergencia ocurrió durante la mañana de este miércoles y afectó especialmente al distrito de Rasuwa, donde el agua arrasó viviendas, carreteras, puentes, mercados e infraestructura energética.
La magnitud de la tragedia todavía se encuentra en evaluación. El balance más reciente difundido por EFE reporta al menos 98 personas muertas y cerca de 900 desaparecidas entre Nepal y la zona tibetana de China, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.
El agua llegó de manera repentina
De acuerdo con información de autoridades nepalíes, la masa de agua alcanzó el río Bhote Koshi alrededor de las 9:15 de la mañana, hora local, después de descender desde territorio tibetano.
La corriente golpeó especialmente las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, donde la fuerza del agua provocó graves daños.
Imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran calles convertidas en ríos, vehículos arrastrados por la corriente y zonas enteras cubiertas por agua y lodo.
El periódico The Kathmandu Post informó que varias comunidades quedaron severamente afectadas y que los daños alcanzaron proyectos hidroeléctricos y otras instalaciones ubicadas a lo largo del río.
Cientos de personas siguen sin contacto
Uno de los principales problemas para las autoridades es determinar cuántas personas permanecen desaparecidas.
El Consejo de Turismo de Nepal llegó a reportar 384 personas sin contacto, entre ellas 291 extranjeros, en una actualización inicial.
Con el avance de las operaciones de búsqueda, los reportes posteriores elevaron considerablemente la cifra de personas desaparecidas en las zonas afectadas.
Entre las personas afectadas se encuentran turistas y peregrinos que se dirigían hacia el Tíbet, donde miles de personas participan cada año en el Kailash Mansarovar Yatra, una peregrinación religiosa vinculada al monte Kailash y al lago Mansarovar.
El sitio es considerado sagrado por distintas tradiciones religiosas, entre ellas el hinduismo, el budismo y el jainismo.
Rescates se complican por los daños
Las condiciones en la zona han dificultado las labores de rescate.
La crecida destruyó caminos y dejó zonas prácticamente incomunicadas. Incluso algunos helicópteros enviados para apoyar las operaciones han tenido dificultades para aterrizar debido a los daños en las áreas afectadas.
El Ejército de Nepal desplegó helicópteros para buscar y trasladar a personas atrapadas.
En una actualización publicada por Radio Nepal, las autoridades informaron que 14 helicópteros, seis del Ejército y ocho privados, participaban en las labores de búsqueda, rescate y ayuda humanitaria.
La tragedia también golpeó infraestructura
El desastre no sólo afectó viviendas y comunidades.
La corriente dañó carreteras, puentes, mercados y proyectos hidroeléctricos, complicando todavía más el acceso de los equipos de emergencia.
Las autoridades también emitieron advertencias para las comunidades ubicadas río abajo, debido a que el aumento del nivel del agua podía extender el riesgo hacia otras zonas.
The Kathmandu Post reportó que las autoridades pidieron a las personas que se encontraban trabajando o viviendo cerca del río Trishuli alejarse de sus márgenes y trasladarse a zonas más seguras.
¿Qué provocó la inundación?
Las causas exactas de la enorme crecida todavía están bajo investigación.
Los primeros reportes apuntan a un posible desprendimiento de hielo y rocas en territorio tibetano, aunque también se analiza la posibilidad de un fenómeno relacionado con un lago glaciar.
Reuters reportó que investigadores consideran distintas posibilidades para explicar la cantidad de agua y material que descendió hacia el río, mientras las operaciones de rescate continúan.
Por ahora, las autoridades continúan evaluando los daños y buscando a las personas que permanecen desaparecidas.
La prioridad es llegar a las comunidades aisladas, rescatar a quienes continúan atrapados y trasladar a los heridos a centros médicos.
La cifra de víctimas podría cambiar durante las próximas horas conforme los equipos de emergencia logren ingresar a las zonas que permanecen incomunicadas.



