Mientras la relación comercial entre México y Estados Unidos atraviesa uno de sus momentos de mayor incertidumbre por la renegociación del T-MEC, el gobierno de Claudia Sheinbaum intenta mantener un delicado equilibrio con China, uno de los principales inversionistas y socios comerciales del país. Sin embargo, ese juego diplomático coloca nuevamente a Sonora en el centro del tablero geopolítico por el control del litio y otros proyectos estratégicos.
Así lo advierte un análisis del especialista en seguridad hemisférica R. Evan Ellis, publicado por Expediente Abierto y difundido por Infobae, donde se describe cómo México busca no romper con Washington mientras mantiene abiertos los canales de cooperación con Beijing en medio de la creciente rivalidad entre ambas potencias.
El estudio recuerda que, en las negociaciones preliminares con la administración de Donald Trump sobre el futuro del T-MEC, México llegó incluso a imponer aranceles de hasta 50% a los automóviles chinos. Paralelamente, el gobierno mexicano sostuvo conversaciones de alto nivel con autoridades de Beijing y confirmó la asistencia de la presidenta Sheinbaum a la cumbre de APEC en China, donde podría reunirse con Xi Jinping para explorar nuevos acuerdos de cooperación.
Sonora, otra vez en el centro
Uno de los capítulos más relevantes para Sonora es el relacionado con el litio.
El informe recuerda que en 2021 la empresa china Ganfeng adquirió Bacanora Lithium por 391 millones de dólares con planes de invertir alrededor de mil millones de dólares para desarrollar el enorme yacimiento ubicado en el desierto sonorense.
Sin embargo, la nacionalización del litio impulsada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en 2022 frenó el proyecto. Posteriormente el gobierno mexicano revocó la concesión, lo que derivó en un arbitraje internacional que continúa vigente.
Para Sonora, el caso representa mucho más que un litigio legal: significa que uno de los proyectos mineros con mayor potencial económico permanece prácticamente paralizado mientras continúa la disputa entre el Estado mexicano y la empresa china.
China ya está profundamente instalada en México
El documento sostiene que la presencia china va mucho más allá del litio.
Empresas del país asiático participan en infraestructura ferroviaria, puertos, telecomunicaciones, energía eléctrica, vehículos eléctricos, sistemas de vigilancia, banca y plataformas digitales como DiDi. También mantienen una creciente presencia en proyectos de transporte y obras públicas impulsadas por los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum.
El autor advierte además sobre preocupaciones de seguridad nacional relacionadas con el uso de infraestructura tecnológica china en puertos, telecomunicaciones y sistemas de vigilancia, debido al potencial acceso a grandes volúmenes de datos estratégicos.
Un equilibrio cada vez más difícil
Para México, el desafío consiste en mantener la inversión y el comercio con China sin poner en riesgo la relación económica con Estados Unidos, país del que depende la mayor parte de sus exportaciones.
Para Sonora, en cambio, la disputa tiene un impacto directo: el futuro del litio, de nuevas inversiones y del desarrollo industrial del estado dependerá en buena medida de cómo evolucione esa compleja relación entre Washington, Beijing y el gobierno mexicano.
En un contexto donde Estados Unidos endurece su postura frente a China y condiciona cada vez más la relación comercial con México, el margen de maniobra del gobierno federal parece reducirse. Y en esa nueva geopolítica, Sonora vuelve a ocupar un lugar estratégico que podría definir buena parte de su futuro económico.



