Incidentes se reportaron en estas acciones en el estado. Algunos costaron la vida de paisanos. El caos estuvo presente en los destinos turísticos, muestra de la falta de gobernabilidad de las autoridades municipales y estatales.
Prevenir es tarea de los buenos gobiernos, saber que las multitudes se aglomerarían era evidente.
Reprobados los gobiernos de Guaymas, San Carlos, Navojoa, Puerto Lobos, Peñasco y algunos otros lugares en donde se reportaron tremendos accidentes y desorden generalizado.
Lo de Guaymas y San Carlos ya es casi de estudio, todos los años ocurre lo mismo, filas interminables, escasez de orden y estrategias viales para desahogar las conglomeraciones.
Queda claro que en Semana Santa el turismo se potencia en Sonora, pero año tras año batallamos en logística e infraestructura para potenciar y brindar servicios de calidad en nuestros destinos turísticos.
Algo se tendrá que hacer porque siempre pasa lo mismo. Ojalá y de la experiencia, se empiecen a tomar acciones para hacer de Sonora el estado más turístico del noroeste.



