Cambios en el registro
El gobierno federal ha informado que el homicidio doloso se redujo cerca de 40 % entre septiembre de 2024 y enero de 2026. La cifra ha sido presentada como uno de los principales avances en materia de seguridad pública.
Un análisis de Animal Político plantea, sin embargo, que la disminución debe revisarse a la luz de los cambios en la clasificación de delitos y en los criterios de registro utilizados por fiscalías estatales y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En estados como Sinaloa, medios locales documentaron que varias muertes violentas no fueron contabilizadas como homicidio doloso, sino registradas en categorías como “otros delitos contra la vida”, “causa de muerte por determinar” o como hechos derivados de enfrentamientos. En diciembre de 2025, la Fiscalía estatal reportó 128 homicidios, mientras que un conteo hemerográfico registró 166 muertes violentas, sin incluir restos localizados en fosas clandestinas.
Al mismo tiempo que el homicidio doloso muestra una tendencia a la baja, otras categorías han presentado incrementos. El rubro de “otros delitos contra la vida y la integridad corporal” casi se duplicó en los últimos años, según cifras oficiales. También el número de personas desaparecidas y no localizadas mantiene una tendencia ascendente de acuerdo con el Registro Nacional correspondiente.
Especialistas citados en el reportaje señalan que cuando un delito de alto impacto disminuye de manera significativa mientras aumentan categorías vinculadas a la violencia letal, es necesario revisar la consistencia metodológica y la homologación de criterios entre entidades.
La Secretaría de Seguridad sostiene que la nueva metodología busca mayor precisión y desagregación de la información. El debate, no obstante, se centra en determinar si la reducción refleja una disminución real de la violencia o si parte de los casos está siendo reclasificada en otros rubros estadísticos.



