La inversión física del gobierno federal quedó por debajo de lo previsto durante los primeros seis meses de 2026, en un resultado que pone presión sobre uno de los principales proyectos económicos de la administración de Claudia Sheinbaum: el Plan México.
De acuerdo con un análisis de México Evalúa, entre enero y junio el gobierno destinó 382 mil 700 millones de pesos a inversión física.
La cifra representa una reducción de 7.9% frente al mismo periodo del año anterior y quedó 15.2% por debajo de la meta de 451 mil millones de pesos establecida para ese periodo.
El resultado también llevó a la inversión pública a su nivel más bajo para un primer semestre desde 2019, según el centro de análisis.
El gasto público crece, pero la inversión se queda atrás
Uno de los contrastes que destaca el análisis es que la caída de la inversión física ocurre mientras el gasto público total continúa aumentando.
Al cierre del primer semestre, el gasto público alcanzó aproximadamente 4.8 billones de pesos, un crecimiento de 2.1% respecto al mismo periodo del año pasado.
Es decir, el gobierno gastó más en términos generales, pero destinó menos recursos a inversión física.
Esta diferencia abre preguntas sobre el ritmo al que se están desarrollando obras de infraestructura y proyectos que requieren recursos públicos para su ejecución.
¿Qué tiene que ver esto con el Plan México?
El rezago adquiere relevancia porque la inversión pública forma parte de los instrumentos con los que el gobierno busca impulsar el crecimiento económico mediante el Plan México.
La estrategia plantea fortalecer sectores considerados prioritarios y atraer inversiones, pero para ello también requiere infraestructura, transporte, energía y otros servicios que permitan acompañar el crecimiento de las empresas.
México Evalúa advierte que el menor ritmo de inversión puede limitar el avance de distintos proyectos y sectores.
El impacto no se concentra únicamente en la actividad económica.
Una menor asignación para infraestructura también puede tener efectos en áreas como transporte, salud y educación.
¿En qué se gastó la inversión pública?
De los 382 mil 700 millones de pesos destinados a inversión física durante el primer semestre, una parte importante se concentró en vivienda y servicios a la comunidad, así como en Pemex.
En conjunto, ambos rubros absorbieron aproximadamente 67% de los recursos.
La distribución fue la siguiente:
- 39 de cada 100 pesos fueron destinados a vivienda y servicios a la comunidad.
- 28 de cada 100 pesos fueron para Pemex.
- 13 de cada 100 pesos se canalizaron al transporte.
- 6 de cada 100 pesos fueron para salud.
- 5 de cada 100 pesos se destinaron a CFE y Sener.
- 4 de cada 100 pesos fueron para educación.
La distribución muestra una fuerte concentración de los recursos en vivienda y en el sector energético, mientras otros rubros recibieron una proporción considerablemente menor.
Pemex explica buena parte de la caída
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) también analizó el comportamiento de la inversión y encontró una de las razones principales de la disminución: la reducción de recursos destinados a Pemex.
La petrolera estatal continúa siendo uno de los principales receptores de inversión pública, pero recibió menos recursos durante el primer semestre.
De acuerdo con el IMCO, la inversión en hidrocarburos pasó de 143 mil 500 millones a 108 mil 600 millones de pesos.
Esto representa una caída de 27.3%.
El instituto señaló que la contracción de la inversión física estuvo enteramente relacionada con el sector de hidrocarburos, mientras que en el resto de los sectores la inversión registró un crecimiento de 2.9%.
¿Qué significa para la economía?
La reducción de la inversión pública puede tener consecuencias que van más allá de las cifras presupuestales.
Cuando se destinan menos recursos a infraestructura, pueden avanzar a menor ritmo proyectos relacionados con carreteras, transporte, hospitales, escuelas, energía y otros servicios necesarios para acompañar la actividad económica.
Para el Plan México, el desafío consiste en convertir los anuncios de inversión y crecimiento en proyectos concretos que requieran infraestructura suficiente para operar.
La inversión pública también puede ser determinante para generar condiciones que permitan que la inversión privada llegue a distintas regiones del país.
El dato que contrasta: se gasta más, pero se invierte menos
La fotografía del primer semestre deja un contraste difícil de ignorar.
Por un lado, el gasto público total creció 2.1% y alcanzó 4.8 billones de pesos.
Por otro, la inversión física cayó 7.9% y quedó 15.2% por debajo de la meta establecida.
Para México Evalúa, este comportamiento representa un rezago importante en un momento en que el gobierno federal busca impulsar la economía mediante proyectos de infraestructura y fortalecer el Plan México.
El resto del año será determinante para saber si el gobierno logra acelerar el ritmo de inversión y acercarse a los objetivos planteados en el presupuesto.
Por ahora, los números del primer semestre muestran que la inversión física avanzó por debajo de lo previsto y que buena parte de los recursos se concentró en vivienda y Pemex.



