Las calles volvieron a llenarse de voces, pancartas y consignas. Este sábado, millones de personas salieron a manifestarse en distintas ciudades de Estados Unidos y en varios países del mundo en contra del presidente Donald Trump.
Bajo el lema “No Kings” (Sin Reyes), las protestas reflejan un creciente descontento ciudadano frente a lo que muchos consideran un estilo de gobierno que rebasa los límites democráticos y desafía el estado de derecho.
Las movilizaciones tuvieron como puntos clave ciudades como Washington D.C., donde miles se concentraron frente a edificios gubernamentales, y Minneapolis, donde la resistencia civil ha tomado fuerza desde hace meses.
No es la primera vez que este movimiento toma las calles. De hecho, se trata de la tercera gran jornada de protestas en menos de un año, consolidando a “No Kings” como uno de los principales símbolos de oposición desde que Trump inició su segundo mandato en enero de 2025.
Entre los manifestantes predominan mensajes que acusan una deriva autoritaria, decisiones controvertidas y una creciente polarización en el país. Las protestas no solo se limitaron a Estados Unidos: ciudades en Europa y América Latina también reportaron concentraciones en solidaridad.
Mientras tanto, la respuesta del gobierno ha sido observada con atención tanto dentro como fuera del país, en un contexto donde la tensión política parece lejos de disminuir.


