En Sonora hay 2 mil 477 personas que continúan sin ser localizadas.
No son solamente números.
Detrás de cada una de esas cifras hay una familia que sigue esperando una llamada, una respuesta, una pista o cualquier información que permita saber qué ocurrió con alguien que un día dejó de regresar a casa.
Entre 2021 y agosto de 2026, Sonora registró 5 mil 533 reportes de personas desaparecidas o no localizadas, de acuerdo con información difundida por el Comité Ciudadano de Seguridad Pública de Sonora.
De ese total, 2 mil 477 personas continúan sin ser encontradas.
La cifra cobra especial relevancia en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, una fecha que vuelve a colocar frente a la sociedad una realidad que para miles de familias no termina cuando concluye una jornada de búsqueda.
Más de 5 mil reportes en cinco años
Los datos muestran la dimensión del problema que enfrenta Sonora.
Entre 2021 y agosto de 2026 fueron reportadas 5 mil 533 personas como desaparecidas o no localizadas.
Algunas lograron regresar con sus familias.
Otras fueron localizadas.
Pero 2 mil 477 continúan sin aparecer.
Son miles de historias que permanecen abiertas.
En muchos hogares, la ausencia se convierte en una rutina.
Una silla vacía.
Una habitación que permanece intacta.
Una llamada que se espera todos los días.
Y una búsqueda que, para muchas familias, no se detiene.
Jóvenes concentran una parte importante de los casos
Los datos también muestran diferencias en los grupos de edad de las personas reportadas como desaparecidas o no localizadas.
En el caso de los hombres, la mayor concentración se encuentra entre los 25 y 29 años de edad.
Para las mujeres, el rango con mayor incidencia corresponde a las jóvenes de 15 a 19 años.
Las cifras permiten observar que la desaparición afecta de manera importante a sectores jóvenes de la población.
Detrás de los datos hay estudiantes, trabajadores, hijos, hijas, hermanos, padres y madres cuya ausencia sigue siendo una herida abierta para sus familias.
Familias que siguen buscando
Para los colectivos y familias buscadoras, la desaparición de una persona no termina con el paso de los meses ni de los años.
La búsqueda continúa.
En Sonora, madres, padres, hermanas, hermanos y otros familiares han convertido el dolor en una lucha permanente.
Salen a recorrer terrenos.
Revisan información.
Comparten fotografías.
Pegan fichas de búsqueda.
Recorren oficinas.
Y vuelven a preguntar.
Para muchas familias, mantener visible el rostro de su ser querido también forma parte de la búsqueda.
Porque el temor de que una desaparición sea olvidada se suma al dolor de no saber dónde está esa persona.
Cada cifra representa una historia
Hablar de 2 mil 477 personas sin localizar puede parecer una estadística.
Pero cada número representa una historia distinta.
Una familia.
Un nombre.
Un rostro.
Un cumpleaños que pasó sin celebración.
Una fecha importante que llegó sin una persona sentada a la mesa.
Por eso, durante el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, las familias y colectivos buscan mantener presentes a quienes siguen ausentes.
La exigencia es la misma:
saber dónde están.
La búsqueda sigue viva en Sonora
El paso del tiempo no ha detenido a las familias.
Algunas llevan años buscando.
Otras apenas comienzan un camino que nunca imaginaron recorrer.
Pero todas comparten algo: la necesidad de obtener respuestas.
Los datos del Comité Ciudadano de Seguridad Pública de Sonora muestran que el problema sigue presente.
2 mil 477 personas continúan sin ser localizadas.
Son 2 mil 477 historias que siguen abiertas.
Y detrás de ellas hay familias que, pese al paso de los días, meses y años, se niegan a dejar de buscar.



