El norte de Sonora tiene tres actividades que pueden jugar un papel importante en su desarrollo: minería, pesca y la dinámica comercial de la frontera.
Así lo planteó Javier Lamarque, al hablar sobre las posibilidades que tiene la entidad dentro del llamado segundo piso de la Transformación y la necesidad de mirar el desarrollo de Sonora desde las características particulares de cada región.
Para Lamarque, no todas las zonas del estado tienen las mismas condiciones ni las mismas actividades productivas, por lo que el crecimiento debe considerar las fortalezas que existen en cada territorio.
Propone regionalizar el desarrollo de Sonora
El planteamiento de Lamarque parte de una idea: aprovechar los recursos y características que distinguen a cada zona de la entidad.
“Regionalizar el desarrollo en el estado, crear polos de desarrollo regionales, aprovechando las características de cada región y todo el potencial y los recursos”, ha señalado.
Desde esta perspectiva, la sierra, la frontera, el desierto, la costa y los valles pueden tener una participación distinta dentro de una estrategia de crecimiento estatal.
La propuesta busca que las inversiones, infraestructura y proyectos productivos respondan a las condiciones específicas de cada región.
Minería, pesca y frontera, las fortalezas del norte
En el caso del norte de Sonora, Lamarque identifica a la minería como una de las actividades que forman parte de la tradición productiva de la zona.
A esto se suma la pesca, particularmente en comunidades costeras del norte y noroeste del estado.
La tercera fortaleza está relacionada con la frontera, donde existe una intensa actividad comercial y productiva derivada de la cercanía con Estados Unidos.
Son actividades diferentes, pero que forman parte de las capacidades económicas que existen en esa región.
Para Lamarque, reconocer esas diferencias permitiría diseñar proyectos y políticas que aprovechen de mejor manera los recursos disponibles.
El norte también puede tener sus propios polos de desarrollo
La propuesta de regionalizar Sonora contempla la posibilidad de generar polos de desarrollo regionales, con proyectos relacionados con las actividades que ya tienen presencia en cada zona.
En el norte, esto podría vincularse con la minería, la pesca, el comercio fronterizo y la infraestructura que permite conectar a Sonora con otros mercados.
La idea, de acuerdo con el planteamiento del político sonorense, es que el crecimiento económico no se concentre únicamente en una zona del estado, sino que cada región encuentre oportunidades a partir de sus propias características.
Lamarque reconoce avances durante gobierno de Durazo
Javier Lamarque también ha destacado el trabajo realizado durante la administración del gobernador Alfonso Durazo.
De acuerdo con su postura, Sonora venía de enfrentar años de rezagos y actualmente cuenta con obras, infraestructura y bases que pueden ser aprovechadas para continuar con el desarrollo.
Por ello, considera que el llamado segundo piso de la Transformación debe representar una etapa de continuidad y consolidación de lo que ya está en marcha.
En ese proceso, señala, la conectividad y las capacidades productivas de cada región pueden convertirse en herramientas para impulsar nuevos proyectos.
“Tres años representan un periodo corto”
Otro de los puntos en los que Lamarque ha insistido es en la necesidad de aprovechar la experiencia y el conocimiento del territorio.
El político sonorense considera que tres años representan un periodo corto para una administración y que no existe margen para comenzar de cero o improvisar.
Desde su perspectiva, conocer las necesidades de las distintas regiones permitiría mantener el ritmo de trabajo y dar continuidad a las obras que ya están en marcha.
La experiencia acumulada, sostiene, puede ayudar a acelerar los procesos y evitar que proyectos importantes se detengan por falta de conocimiento sobre las condiciones del estado.
Un Sonora visto desde sus regiones
La propuesta coloca nuevamente sobre la mesa la discusión sobre cómo impulsar el desarrollo económico de Sonora sin aplicar la misma fórmula para todo el territorio.
El estado tiene una geografía amplia y actividades productivas diferentes.
Mientras en algunas zonas la minería tiene un peso importante, en otras destacan la agricultura, la pesca, el comercio fronterizo, la ganadería o las actividades relacionadas con los servicios.
Para Lamarque, aprovechar esas diferencias puede permitir que cada región tenga sus propios proyectos y oportunidades.
En el caso del norte, minería, pesca y frontera aparecen como tres de las actividades que podrían formar parte de esa estrategia.
El reto, de acuerdo con su planteamiento, será convertir las condiciones y recursos de cada región en proyectos que generen empleo, inversión y mejores oportunidades para las familias sonorenses.



