Un investigador de la Universidad de Sonora fue seleccionado entre más de 230 aspirantes de América Latina para recibir una de las 12 becas otorgadas por la Universidad de las Naciones Unidas.
Se trata de Alfonso Álvarez Villa, académico de los programas de Ingeniero Agrónomo y Médico Veterinario Zootecnista de la UNISON, quien participó en el Curso Internacional en Escalamiento de Bioprocesos y Entrenamiento en la Operación de Biorreactores.
La selección se dio a partir de una investigación que podría tener aplicaciones importantes tanto para el sector minero como para la atención de zonas afectadas por contaminación.
Su trabajo se enfoca en microorganismos capaces de captar metales como cobre y manganeso, presentes en altas concentraciones en algunas áreas mineras.
Solo 12 fueron seleccionados
El curso se realizó en Ensenada, Baja California, como parte del Programa de Biotecnología para América Latina y el Caribe, conocido como BIOLAC.
El programa depende de la Universidad de las Naciones Unidas y tiene como objetivo impulsar la formación especializada de profesionales e investigadores en el área de biotecnología.
Álvarez Villa formó parte del grupo de 12 seleccionados entre más de 230 aspirantes.
Durante la capacitación convivió y colaboró con estudiantes de posgrado e investigadores procedentes de diferentes universidades de América Latina.
En su caso, representó al posgrado en Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de Sonora, una de las dos instituciones mexicanas que participaron.
Una investigación nacida en zonas mineras de Cananea
El proyecto desarrollado por el académico está relacionado con microorganismos metalotolerantes aislados en zonas mineras de Cananea.
Durante su trabajo de doctorado, Álvarez Villa estudió bacterias y levaduras capaces de desarrollarse en ambientes con altas concentraciones de metales.
Estos microorganismos podrían tener aplicaciones para captar sustancias como cobre y manganeso presentes en zonas contaminadas.
El investigador explicó que en algunas áreas mineras existen concentraciones elevadas de metales debido a diferentes procesos de contaminación, entre ellos derrames de ácido y actividades de origen humano.
La investigación busca aprovechar las propiedades de estos microorganismos para desarrollar procesos sustentables que permitan captar y recuperar determinados metales.
Del laboratorio a la industria
Uno de los principales objetivos de la capacitación fue conocer los procesos necesarios para llevar una investigación del laboratorio hacia una escala industrial.
El curso abordó distintos aspectos relacionados con el funcionamiento de los bioprocesos y los biorreactores.
Entre los temas estudiados estuvieron la transferencia de oxígeno, la agitación y diferentes parámetros que deben considerarse cuando un proceso desarrollado a pequeña escala busca aplicarse en un entorno industrial.
“En el curso se consideraron los requerimientos para el escalado de un bioproceso”, explicó el investigador.
La capacitación permitirá fortalecer su trabajo para buscar una eventual transferencia tecnológica hacia la industria.
El objetivo es conocer qué se necesita para que los microorganismos estudiados puedan utilizarse en sistemas de mayor capacidad, como biorreactores.
¿Para qué podrían utilizarse estos microorganismos?
Los microorganismos analizados por el investigador fueron aislados en lugares donde existen altas concentraciones de metales.
A partir de los estudios realizados, se identificó que cuentan con la capacidad de absorber cobre y manganeso.
Esto abre la posibilidad de estudiar su aplicación en procesos destinados a captar metales presentes en zonas contaminadas o incluso en relaves mineros.
La propuesta busca combinar herramientas de biotecnología e Ingeniería Química para desarrollar alternativas de recuperación de metales mediante procesos con un enfoque sustentable.
El proyecto fue considerado para la beca debido a su capacidad de avanzar hacia procesos de escalamiento y por las posibilidades de aplicación que tiene dentro de los sectores minero y ambiental.
Una oportunidad para continuar el proyecto
La participación en el programa internacional también abre la posibilidad de que el investigador pueda acceder en el futuro a otros apoyos y convocatorias fuera de México.
La experiencia permitirá fortalecer el proyecto y buscar nuevas oportunidades de colaboración con investigadores e instituciones internacionales.
Su tesis de posgrado contó con la asesoría de Maribel Plascencia, del Departamento de Investigación y Posgrado en Alimentos, así como de Guadalupe López y Javier Armendáriz, del Departamento de Ingeniería Química.
Además de su labor como investigador, Alfonso Álvarez Villa imparte la materia de Bioestadística I en la Universidad de Sonora.
En las aulas también comparte parte de la experiencia obtenida durante su trabajo científico con estudiantes de la institución.
Su investigación sobre microorganismos aislados de zonas mineras ya cuenta con publicaciones en una revista de divulgación internacional.
Con esta capacitación, el proyecto desarrollado desde Sonora busca avanzar un paso más: pasar del estudio de microorganismos en laboratorio a explorar las condiciones necesarias para que, en el futuro, puedan tener aplicaciones a mayor escala en la recuperación de metales y la atención de zonas afectadas por contaminación.



