La escalada del conflicto entre Irán e Israel sumó un nuevo episodio tras el ataque contra una refinería ubicada en Haifa, al norte de Israel, que fue alcanzada por misiles balísticos iraníes.
La ofensiva fue confirmada por la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que aseguró que el ataque forma parte de la 27.ª oleada de la operación militar “Promesa Verdadera 4”.
De acuerdo con información publicada por RT, la acción fue presentada como una represalia directa a los bombardeos israelíes previos contra infraestructura energética en Teherán.
¿Qué ocurrió en Haifa?
Según los CGRI, el ataque se realizó con misiles Kheibar Shekan de combustible sólido, proyectiles que, según la versión oficial iraní, cuentan con sistemas de guiado capaces de dirigir el impacto con precisión.
La refinería de Haifa se encuentra en una zona estratégica dentro del sistema energético israelí, considerada clave para el procesamiento y distribución de combustibles en el país.
Este ataque ocurre en medio de un intercambio de acciones militares iniciado tras la ofensiva israelí sobre territorio iraní registrada el pasado sábado.
¿Qué son los misiles Kheibar Shekan?
Autoridades iraníes citadas por RT señalan que los Kheibar Shekan son misiles balísticos de combustible sólido diseñados para alcanzar objetivos específicos mediante sistemas de guiado de precisión.
Este tipo de armamento forma parte de la estrategia militar declarada por Irán dentro de la operación “Promesa Verdadera 4”, presentada como respuesta a acciones militares previas de Estados Unidos e Israel.
¿Qué ocurrió previamente en Teherán?
Antes del ataque en Haifa, se registraron fuertes incendios en Teherán tras bombardeos israelíes.
Según el medio israelí Canal 12, se difundieron imágenes de explosiones y fuego tras ataques contra tanques de almacenamiento de petróleo ubicados cerca de la capital iraní.
Funcionarios israelíes citados por The Times of Israel indicaron que la Fuerza Aérea israelí ejecutó operaciones contra infraestructura petrolera iraní, lo que marcaría el primer ataque directo contra instalaciones energéticas desde el inicio de la actual fase del conflicto.
¿Qué implica atacar infraestructura energética?
La ofensiva contra infraestructura petrolera representa una ampliación en el alcance de los objetivos militares dentro del conflicto.
Las refinerías, tanques de almacenamiento y plantas de procesamiento forman parte central de la cadena de suministro energético regional, por lo que su afectación puede tener consecuencias estratégicas y económicas.
Analistas advierten que ataques de este tipo incrementan el riesgo de interrupciones en el mercado energético internacional y podrían generar impactos en los precios del petróleo si la escalada continúa.
Un conflicto que sigue escalando
El ataque contra la refinería en Haifa se produce dentro de una secuencia de operaciones militares de represalia entre ambos países.
La Guardia Revolucionaria Islámica sostiene que la ofensiva forma parte de una respuesta a lo que describe como agresiones de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre el nivel de daños estructurales en la refinería ni sobre posibles víctimas.
Mientras tanto, la confrontación entre Irán e Israel continúa ampliando su alcance, con ataques dirigidos ahora a infraestructura energética estratégica, lo que introduce nuevos riesgos militares y económicos para la región.
La evolución del conflicto dependerá de las respuestas oficiales y del nivel de escalada militar que adopten las partes en los próximos días.



