Saná, Yemen.– La tensión en Medio Oriente suma un nuevo capítulo. Abdul Malik al Huti, líder del movimiento rebelde hutí, dejó claro que su organización está preparada para actuar si el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán escala aún más.
Durante un mensaje difundido por la agencia Saba, controlada por su grupo, el dirigente aseguró que no habrá titubeos si la situación exige una respuesta militar.
“En el momento en que sea necesario responder, intervendremos sin vacilar, tal como lo hemos hecho anteriormente”, expresó.
Hasta ahora, los hutíes se han mantenido al margen de los enfrentamientos directos que iniciaron el pasado 28 de febrero. Sin embargo, el posicionamiento del líder yemení cambia el tono del conflicto y abre la puerta a una posible expansión regional.
Al Huti insistió en que Yemen está listo para cumplir lo que llamó su deber, y adelantó que cualquier acción en el terreno militar sería contundente. También lanzó un llamado a otros países de mayoría musulmana para unirse frente a lo que considera una agresión en la región.
En su mensaje, dirigió palabras específicas a Arabia Saudita, pidiéndole modificar su postura y reducir la presión sobre Yemen. Según su visión, el país vecino debería mantenerse al margen y permitir que los yemeníes enfrenten directamente a sus adversarios.
El grupo hutí, también conocido como Ansar Alá, controla amplias zonas del norte y oeste de Yemen desde 2014 y mantiene vínculos con Irán, así como con otras milicias en la región.
Uno de los puntos que más preocupa a nivel internacional es su posición estratégica. Su presencia en la costa del Mar Rojo les permite influir en el estrecho de Bab al Mandeb, un paso clave para el comercio marítimo global.
Cualquier movimiento en esa zona podría afectar el flujo de mercancías a nivel mundial, lo que convierte esta advertencia en algo más que un mensaje político.
El contexto no es menor. La escalada en el conflicto ha dejado más de mil 500 muertos en Irán, en medio de operaciones atribuidas a Estados Unidos e Israel. Hasta ahora, los hutíes habían limitado su papel a respaldos políticos, pero su discurso deja ver que ese escenario podría cambiar en cualquier momento.



