Estados Unidos encendió las alertas sanitarias luego de que autoridades federales reportaran la detección de un posible caso de gusano barrenador en el sur de Texas, una situación que no se presentaba desde hace décadas y que podría representar una amenaza para la ganadería de la región.
De acuerdo con información difundida por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el hallazgo ocurrió en un bovino ubicado cerca de la frontera con México. La muestra fue enviada a un laboratorio veterinario nacional en Iowa, donde especialistas realizan pruebas para confirmar la presencia del parásito.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo, conocido científicamente como Cochliomyia hominivorax, es una mosca cuyas larvas se alimentan del tejido vivo de animales de sangre caliente. Aunque afecta principalmente al ganado, también puede infestar fauna silvestre e incluso seres humanos en casos poco frecuentes.
La noticia genera preocupación debido a que Estados Unidos había logrado erradicar esta plaga en 1966, mientras que un brote aislado registrado en Florida fue controlado en 2017.
Las autoridades estadounidenses han seguido de cerca la expansión del parásito en América Latina durante los últimos años. En 2025, incluso se suspendieron temporalmente importaciones de ganado procedente de México debido al riesgo sanitario asociado con la presencia del gusano barrenador.
Ante la posible detección en territorio texano, el USDA informó que ya desplegó equipos especializados para responder rápidamente y evitar cualquier propagación.
La preocupación es mayor debido a que el caso fue reportado muy cerca de la frontera. Días antes, autoridades locales de Texas habían advertido sobre la presencia de la plaga a escasa distancia del límite con México y solicitaron una intervención inmediata.
“Texas no puede permitirse esperar a que la NWS cruce la frontera y comience a afectar a nuestro ganado y vida silvestre”, señaló el funcionario local Don McLaughlin en un comunicado.
Especialistas estiman que un eventual rebrote podría generar pérdidas económicas considerables. Un estudio del propio Departamento de Agricultura calculó que una expansión de la plaga podría representar un impacto cercano a los mil 800 millones de dólares para la economía de Texas.
Mientras continúan las pruebas de laboratorio, las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre la zona para determinar si se trata del primer caso confirmado de gusano barrenador en Texas en más de medio siglo.



