La preocupación crece entre los habitantes de la comunidad Las Chiapas, donde aseguran que las consecuencias de una explosión ocurrida en un pozo exploratorio de Petróleos Mexicanos (Pemex) siguen presentes casi cinco meses después del incidente.
De acuerdo con los reportes de los pobladores, en el pozo exploratorio KREM-1 persiste una fuga de gas que comenzó el pasado 5 de marzo, cuando una explosión se registró durante maniobras de perforación.
Desde entonces, vecinos de la zona afirman que continúan enfrentando afectaciones ambientales derivadas del incendio y de la liberación constante de gas, situación que, aseguran, ha impactado el entorno natural y ha generado preocupación por posibles riesgos para la salud.
Los habitantes señalaron que la emergencia se ha prolongado durante varios meses sin que exista una solución definitiva, por lo que hicieron un llamado a las autoridades competentes y a Pemex para reforzar las acciones que permitan controlar completamente la fuga y atender los daños ocasionados.
Especialistas señalan que este tipo de incidentes puede representar riesgos para los ecosistemas cercanos y para las comunidades, dependiendo de la magnitud de las emisiones y del tiempo que permanezcan activas, por lo que el monitoreo ambiental resulta fundamental.
Hasta el momento, los pobladores mantienen la exigencia de que se informe con transparencia sobre el estado de las labores de control, así como sobre las medidas implementadas para mitigar el impacto ambiental y prevenir nuevos incidentes.
El caso del pozo KREM-1 ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer los protocolos de seguridad en las operaciones de exploración y producción de hidrocarburos, especialmente cuando las emergencias se prolongan durante varios meses.
Sonora Hoy dará seguimiento a la evolución de este caso conforme las autoridades y Petróleos Mexicanos informen sobre los avances en el control de la fuga y la atención a las comunidades afectadas.



