Después de más de una década sin producir este tipo de control biológico en territorio nacional, México dio un paso importante en la lucha contra el gusano barrenador del ganado con la liberación de las primeras 2.5 millones de moscas estériles en el sur de Chihuahua.
El operativo fue anunciado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) y representa el reinicio de una estrategia que permaneció suspendida durante 14 años. Las moscas fueron producidas en la planta ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, donde concluyeron su primer ciclo de producción y esterilización el pasado 24 de julio.
Posteriormente fueron trasladadas a Tampico y enviadas al municipio de Coronado, Chihuahua, donde comenzaron a ser liberadas mediante cámaras de dispersión terrestre para actuar directamente en las zonas donde se ha detectado la presencia de la plaga.
La liberación marca el regreso de una herramienta ampliamente utilizada para controlar al gusano barrenador sin recurrir a productos químicos. La técnica consiste en liberar machos estériles que se aparean con las hembras silvestres, impidiendo que se reproduzcan y reduciendo gradualmente la población del insecto.
El director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Javier Calderón Elizalde, supervisó el primer lote de producción y aseguró que la fabricación continuará diariamente.
El objetivo del organismo es incrementar la capacidad de producción de manera constante hasta alcanzar 100 millones de moscas estériles antes de concluir 2026, con el propósito de fortalecer el combate contra la plaga en distintas regiones del país.
Durante la supervisión, Calderón Elizalde destacó que el éxito de la estrategia dependerá del trabajo conjunto entre autoridades, especialistas y productores pecuarios.
“Este paso es el mejor ejemplo de que cuando las y los productores, el gobierno y la sociedad suman capacidades, esfuerzos y talentos, somos capaces de construir soluciones que benefician a nuestra ganadería”, señaló.
¿Cómo distinguen a las moscas estériles?
Uno de los aspectos más importantes del programa es que las moscas liberadas pueden identificarse fácilmente durante los monitoreos.
Antes de emerger, las pupas son teñidas con un colorante verde. Cuando el insecto sale de la pupa conserva esa pigmentación, permitiendo a los especialistas diferenciar las moscas estériles de las silvestres durante los recorridos de vigilancia.
Este procedimiento facilita medir la efectividad de las liberaciones y ajustar las estrategias de dispersión conforme avanzan los trabajos en campo.
Chihuahua mantiene vigilancia por la plaga
La implementación de esta estrategia ocurre mientras Chihuahua enfrenta un incremento en los casos de gusano barrenador.
De acuerdo con la información más reciente del Senasica, existen 11 casos activos distribuidos en el mismo número de municipios, situación que llevó a reforzar las acciones de control sanitario para proteger la actividad ganadera.
Las autoridades consideran que la liberación de moscas estériles es una de las alternativas más eficaces para disminuir la población del insecto sin generar afectaciones al ganado ni al medio ambiente.
Lo que viene
En las próximas semanas continuarán las liberaciones y los monitoreos para evaluar el comportamiento de las moscas estériles y medir el impacto de la estrategia.
Al mismo tiempo, las autoridades federales mantendrán la coordinación con el Gobierno de Chihuahua y los productores pecuarios para reforzar la vigilancia sanitaria, promover la detección oportuna de nuevos casos y fortalecer las medidas de bioseguridad.
Si la producción mantiene el ritmo previsto hasta alcanzar los 100 millones de insectos, México podría fortalecer significativamente el control del gusano barrenador y reducir el impacto de una de las plagas que más preocupa al sector ganadero.



