La polémica generada por las posibles sanciones a establecimientos que transmitan partidos del Mundial 2026 sin autorización ha encendido una nueva alerta entre empresarios sonorenses: el riesgo de convertirse en víctimas de falsos inspectores, gestores o supuestos representantes que busquen aprovechar la confusión para obtener dinero o realizar cobros indebidos.
Aunque ya se conoce que los derechos comerciales de transmisión del Mundial en México estarán vinculados a empresas del Grupo Televisa y que los establecimientos interesados en exhibir los encuentros deberán contratar esquemas comerciales específicos a través de servicios como Sky o Izzi, entre los propietarios de bares y restaurantes persisten numerosas dudas sobre la forma en que operará el sistema.
La principal inconformidad del sector es que la información sobre las nuevas obligaciones llegó con muy poco tiempo de anticipación, cuando muchos negocios ya se encontraban planeando promociones, eventos y estrategias comerciales para aprovechar el evento deportivo más importante del mundo.
A ello se suma que numerosos empresarios aseguran enfrentar dificultades para obtener información clara sobre costos, requisitos, tiempos de instalación y condiciones de contratación. Algunos reportan saturación en los canales de atención y problemas para concretar la contratación de los servicios comerciales que les permitirían transmitir legalmente los partidos.
La preocupación aumenta porque, mientras se habla de posibles multas y sanciones, aún existen interrogantes fundamentales para cientos de negocios en Sonora.
¿Cuál será el costo definitivo para cada establecimiento? ¿Existirá una tarifa única o dependerá del tamaño del negocio? ¿Cómo se acreditará que un establecimiento cuenta con la autorización correspondiente? ¿Qué mecanismos de inspección se utilizarán para verificar el cumplimiento de estas disposiciones?
Ante este escenario, especialistas recomiendan extremar precauciones frente a personas que se presenten como inspectores, verificadores, asesores o representantes autorizados para revisar el cumplimiento de estas obligaciones.
Las facultades relacionadas con derechos de propiedad intelectual corresponden al ámbito federal, por lo que ningún funcionario municipal o estatal estaría facultado para imponer sanciones derivadas de posibles infracciones relacionadas con la transmisión de los partidos del Mundial.
Asimismo, empresarios deben considerar que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) no cuenta con oficinas permanentes en Sonora, por lo que cualquier servidor público federal que eventualmente participe en actos de inspección o verificación deberá identificarse plenamente, exhibir credenciales oficiales vigentes, presentar la documentación correspondiente y acreditar las facultades legales con las que actúa.
Los propietarios de negocios tienen derecho a solicitar identificación oficial, órdenes de visita, documentación de respaldo y el fundamento legal de cualquier procedimiento antes de proporcionar información, permitir inspecciones o firmar documentos.
Representantes del sector consideran indispensable que las autoridades federales, los titulares de los derechos de transmisión y las empresas autorizadas emitan información clara, pública y transparente sobre los procedimientos, costos y mecanismos de contratación para evitar confusiones y reducir el riesgo de abusos.
Para muchos empresarios sonorenses, el problema ya no es únicamente pagar una licencia. El verdadero desafío es cómo contratarla y si los proveedores tendrán capacidad para atender a tiempo la enorme demanda que generará el Mundial 2026.
Mientras esas respuestas no lleguen, la incertidumbre seguirá siendo el principal rival de bares y restaurantes en Sonora, y el terreno ideal para que aparezcan oportunistas que intenten lucrar con la confusión.



